16.8.11

"Cumplir con el ramadán en España es más difícil"

Los más de 20.000 musulmanes que viven en Granada están en el mes del ayuno
fuente: webislam.com
Instantánea durante una jutba en la mezquita mayor de Granada.
Instantánea durante una jutba en la mezquita mayor de Granada.

Los más de 20.000 musulmanes que viven en Granada están en pleno ramadán. Abdul Hakim Praena, portavoz de la mezquita Mayor de Granada, situada al lado del mirador de San Nicolás, explica que el ramadán es un mes especial para los musulmanes porque fue revelado el Corán. Básicamente, consiste en ayunar de comida y bebida, no fumar ni mantener relaciones sexuales desde que amanece hasta que el sol se pierde en el horizonte. «Es un mes de recogimiento, de estar contigo mismo. Es una experiencia física, pero la repercusión es espiritual, tiene que ver con la cercanía con el creador y con uno mismo», señala en los jardines de la mezquita.

Hasta allí, durante este mes, se acercan más creyentes de lo habitual -unos 200 diarios- para romper el ayuno y rezar juntos cuando cae la noche, a eso de las nueve y media. «Ofrecemos dátiles, dulces, leche, agua... ponemos mesas para que la gente coma. Luego, más tarde, tras haber rezado, se da de cenar a todo el mundo, se cocina la típica sopa, que se llama 'harira'», apostilla este español converso.

En el islam hay cinco oraciones obligatorias al día (duran pocos minutos) y hacer el ramadán es forzoso para todo aquel que sea creyente. Durante esta época, sobre todo los habitantes de países no islámicos, trabajan con normalidad, pero si tienen la oportunidad disminuyen el ritmo laboral «para no agobiarse», narra Abdul Hakim Praena.

«Si en algún momento alguien se ve en una situación de peligro, que podría desmayarse o que le duele mucho la cabeza, lo que se debe hacer es romper el ayuno», ilustra el portavoz de la mezquita, que se convirtió a esta religión hace 20 años por una «búsqueda y un esperar algo diferente» de la vida. «Era mi destino. Además, conoces a un musulmán y ves que tiene algo diferente que tú quieres. Sientes como una llamada», confiesa el madrileño afincado en Granada, que trabaja en las oficinas de la mezquita.

Seguir el ramadán -que llega con la aparición de la luna a finales del octavo mes en el calendario lunar islámico, de ahí que se vaya desplazando unos diez o doce días cada año- en un país musulmán «es más fácil» porque todo el mundo ayuna, la actividad se ralentiza bastante y los comercios tienen un horario diferente.

Aquí es más difícil

Precisamente en un bazar de la calle Calderería, en Asar, se encuentra atendiendo Hicham El Ghrich, un marroquí de Tetuán de 32 años. Él, «por supuesto», respeta el ramadán. Su jefe le da facilidades para que no trabaje por la tarde. «Incluso hay jefes españoles que son comprensivos», dice el joven, que lleva ocho años en la península. «Los días son largos y hace mucho calor en agosto, pero se aguanta bien», comenta.

Hicham reside cerca de donde trabaja y sube todas las tardes de este mes, a eso de las nueve y media, a la mezquita Mayor a rezar y a romper el ayuno. Incluso realiza la oración del amanecer fuera de casa. «Pero para eso me quedo aquí cerca, en la mezquita de Calderería, y luego sigo durmiendo hasta por la mañana antes de trabajar», aclara.

Ruptura de hábitos

Para Abdelalim Molinero, un manchego converso que se hizo musulmán en Londres, esta época es una ruptura de hábitos. «Depende, hay quien duerme menos y hay quien duerme más por el día. Hay quien incluso come más de lo habitual porque, para la noche, se suelen preparar ricos platos. También se convierte en una época de fiesta y de reunión».

Residente en Granada, lleva a su hija a clases a la mezquita y su mujer, española, también profesa el islam. Narra que todos los musulmanes del mundo siguen su vida normal y trabajan en este periodo. «Aunque lo habitual es concentrar una jornada intensiva por la mañana y dejar la tarde libre por el calor y el cansancio», ilustra.

Despertar el espíritu

El ramadán es un mes espiritual para Molinero, que lo describe así: «El corazón está más próximo a despertar el espíritu. Se aprovecha para ir más a la mezquita, para recitar más el corán, asistir a clases...». Él, hace 35 años, decidió llamarse Abdelalim tras plantearse una serie de preguntas que respondió siguiendo la senda de Alá: «Todo ser humano si no está dormido, embotado, drogado o atontado debe preguntarse cuál es el sentido de su vida. Naturalmente esta sociedad evita que eso ocurra y hay sexo, drogas y rock and roll y televisión a todas horas para que uno no piense en nada, sino en consumir y tratar de obtener satisfacción momentánea».

También el cordobés Zacarías Maza se convirtió y ahora dirige la mezquita ubicada en Calderería, un edificio de dos plantas (arriba se ora y abajo se rompe el ayuno) donde las mujeres y los hombres rezan por separado. En esta época impera un ritmo diario parecido al de la mezquita Mayor. El andaluz recuerda que antes del amanecer se vuelve a ingerir, cada uno en su casa, una comida copiosa antes de empezar el día.

«Quizá quien peor lo pase es quien hace trabajos físicos porque está en una empresa contratado; pero la recompensa también es mayor», estima este hombre que aclara que no hay obligación de acudir a la mezquita para cumplir los preceptos obligatorios del islam, pero que es recomendable según una enseñanza profética que afirma que es «27 veces mejor». Y a los musulmanes les «gusta» acudir a su 'templo' porque es un modo de sociabilizarse.

Los viernes de todo el año es cuando más personas se reúnen en estas dependencias (unas 200), que ahora acogen a diario a unos 50 ó 60 individuos cuando cae el día.

Esta mezquita, que cuenta con una cocina, de la que se encarga el muecín, que también llama a la oración, se fundó en 1980 fundamentalmente por españoles musulmanes. Narra el director del espacio -que se dedica a hacer traducciones, casamientos, conversiones al islam y a dar charlas divulgativas sobre esta religión- que en ramadán existe una sexta oración voluntaria a eso de las once de la noche que dura casi una hora. Se trata del Tarawih

Zacarías Maza se siente un privilegiado porque tanto él como su familia practican el islam, «un modo de vida coherente y sencillo, sin rigideces». «Si tú decidiste un día -él lo hizo hace 30 años- acoger todos estos preceptos y hacerte la circuncisión fue por una llamada interior fuerte».

15.8.11

Breve reseña de la biografia del Imam Hassan (as)





Nombre: Hasan

Título: Al-Muytabah

Nació: El 15 del mes Santo de Ramadan, del tercer año lunar después de la Hégira.

Su padre: ‘Ali Ibn Abi Talib (P).

Su madre: Fátima Az-Zahra (P)

Murió: El día 28 del mes de Safar del quitoagésimo año lunar después de la Hégira.

SU NACIMIENTO

El Imam Hasan (P), nieto del Mensajero del Islam (BP) e hijo primogénito de Ali Ibn Abi Talib (P) y Fatimah Az–Zahra (P), nació el día 15 del mes santo de Ramadan el tercer año después de la Hégira o emigración a Medina Cuando el Enviado de Dios (BP) fue a felicitarles por el recién nacido, les comunicó la buena nueva de que el Todopoderoso le había ordenado llamarlo Hasan, que significa “benévolo”, “bondadoso”, “compasivo”.

Tanto el Profeta (BP) como el Imam ‘Ali (P), habían señalado que sería Imam después de su padre. Creció junto a su abuelo, el Enviado de dios (BP) y su padre, Amir de los Creyentes, captando su sabiduría, moral y todo lo referente a la religión.

EN COMPAÑÍA DEL MENSAJERO DE DIOS (BP).

Se relata en las tradiciones que siendo un niño, escuchaba la Revelación que el Arcángel Gabriel (P) le confiaba a su abuelo, y se las transmitía a su madre Fátimah (P), por o que ella tenía conocimiento de las aleyas reveladas antes que ‘Ali (P) se las informase.

Aproximadamente siete anos de su preciada vida transcurrieron al lado del Mensajero del Islam (BP). Su bondadoso abuelo lo amaba profundamente; en repetidas ocasiones lo sentaba sobre sus hombros y decía:

“¡Dios mío, yo lo amo!, ¡Tu también ámalo!”

“Aquel que ame a Hasan y Husain, me ha amado a mi y aquel que les odie y se enemiste con ellos, será mi enemigo... “

También dijo:

“Hasan y Husain son los Señores de los jóvenes del Paraíso”

“Estos dos hijos míos son Imames, ya sea que se rebelen o no”.

La generosidad y grandeza del alma de este Imam, era tal que el Mensajero de Dios (BP) lo tomó como testigo en algunos tratados a pesar de su corta edad. Al–Uaqidi narra: “El Profeta (BP) estableció un convenio de protección para con los de “Zaqifi”, el cual fue escrito por Jalid Ibn Sa’idy los Imames Hasan y Husain –la paz sea con ellos– firmaron como testigos”.

Igualmente cuando el Profeta (BP) por orden de Dios se presentó para la Mubahalah, –execración– ante los de Niyran, llevando como acompañantes a sus nietos Hasan y Husain (P), su primo 'Ali (P) y su querida hija Fatimah Zahra (P). Fue entonces cuando se reveló la aleya acerca de la pureza de estos escogidos, la Gente de la Casa Profética.

EN COMPAÑÍA DE ‘ALI (P), EL AMIR DE LOS CREYENTES.

Imam Hasan (P) al igual que su padre, aborrecía a los opresores y ayudaba a los oprimidos. Una evidencia de ello fue cuando Abudhar fue exiliado a Rabazzah y el califa de ese tiempo prohibió que lo despidieran; no obstante, Imam Hasan (P) y su hermano, Imam Husain (P), en compañía de su padre realizaron una entrañable despedida al sumiso desterrado y, al separarse, expresaron su disgusto hacia el gobierno, exhortaron a Abudhar a que tuviese paciencia y continuidad.

Combatió junto a su padre en las batallas que tuvo que afrontar durante su califato.

El año 36 d.H. viajó con su padre desde Medina hacia Basora para apagar las llamas de la guerra del Yamal que habían encendido aquéllos que vieron en peligro sus bienes y jerarquía al conocer la justicia de Imam ‘Ali (P), encontrándose entre ellos ‘Aishah, Tala y Zubair.

Imam Hasan (P) antes de dirigirse a la ciudad de Basora, por orden de Imam ‘Ali (P) y acompañado por ‘Ammar –uno de los más grandes y puros discípulos del Profeta (BP) – se dirigió hacia la ciudad de Kufah para movilizar a la gente, regresando a Basora acompañado por un grupo que estaba dispuesto a respaldar a ‘Ali Ibn Abi Talib (P).

El Imam Hasan (P) con sus expresivos y elocuentes discursos evidenció las mentiras de ‘Abdullah Ibn Zubair, quien acusaba a su padre, Imam ‘Ali (P), de la muerte de ‘Uzzman; de igual modo su valiente intervención permitió que el ejército regresara triunfante.

Apoyó a su padre en la guerra de Siffin, en la cual Mu’awiiah envió a “Ubaidullah Ibn 'Umar con un mensaje que decía: “Si dejas de apoyar a tu padre, nosotros pondremos el gobierno en tus manos. Puesto que la tribu del Quraish está enfadada con 'Ali (P) por la pérdida de sus padres que fueron muertos por él durante las batallas..., pero a ti si te pueden aceptar...”

Imam Hasan (P) les contestó: “El Quraish quería derribar y aplastar entre sus manos la bandera del Islam, pero mi padre, por Al.lah y por el Islam, mato a los obstinados y los esparció, esa es la causa por la que están enojados y lo odian sin tener en ningún momento, como suelen decir, a Dios y al Islam como su objetivo.”

En la guerra de Siffin, no dejó de apoyar a su padre, acompañándolo y ayudándolo hasta el ultimo momento; y cuando fueron nombrados los dos representantes –uno del ejercito de Imam 'Ali (P) y el otro del ejercito de Mu’awiiah para que arbitraran, que luego resolvieron el litigio injustamente–, Imam Hasan (P) por orden de su padre con un contundente discurso afirmó lo siguiente:

“Ellos fueron escogidos para que juzgaran según el Sagrado Corán y no según sus deseos personales; no obstante actuaron de forma contraria y a alguien que se comporta de tal modo no se le puede llamar mediador sino condenado”.

Cuando 'Ali Ibn Abi Talib (P) estaba a punto de morir, –obedeciendo la orden recibida por el Gran Profeta (BP)–, nombro como su sucesor a su primogénito Hasan, siendo testigos de este acto su hermano Husain y demás hermanos, así como los grandes de sus seguidores (los Shi’ah).

ACERCA DE SUS VIRTUDES.

Siempre ponía gran atención en Dios, una evidencia de esto era el temblor de sus manos y su rostro enrojecido cuando realizaba su ablución y se preparaba para realizar la oración, y cuando le preguntaban que le sucedía, respondía: “De aquel que se encuentra en presencia del Todopoderoso, no puede esperarse otra cosa”.

A pie y a veces descalzo, veinticinco veces peregrino a La Meca a visitar la casa de Dios.

* * *

Se encontraba visitando la Ka’bah, cuando escuchó a un hombre que imploraba lo siguiente: “¡Oh, Dios mío, destíname diez mil dirham...!”, el Imam regreso a su casa y le envió dinero a este hombre.

En una ocasión, una de sus criadas (las criadas, eran las mujeres que, como botín de guerra, llegaban a los musulmanes y luego de ser instruidas en el Islam eran liberadas pro la causa de Dios) le regalo un fragante ramo de flores, Hasan Ibn 'Ali (P) en respuesta le concedió la libertad y cuando le preguntaron el porqué de su comportamiento, contesto: “Si te han obsequiado un presente, responde con otro mejor”.

Tres veces a lo largo de su vida dividió todos sus bienes y pertenencias en dos, incluso su calzado, ofreciéndolo en el camino de Dios.

* * *

Cuentan que un hombre de Sham (Damasco), inducido por Mu’awiiah, lo insulto. Imam Hasan (P) guardó silencio hasta que el injurioso calló. Entonces con una sonrisa en sus labios lo saludo y exclamo: “¡Oh, anciano! Creo que eres un forastero, y pienso que te has equivocado. Si buscas mi complacencia, te la daré, y si esperas que te conceda algo, te lo otorgaré; si deseas que te guíe, te guiaré, y si tienes alguna carga, la tomaré con gusto en mis hombros; si estás hambriento te saciaré, y si eres un necesitado estoy dispuesto a ayudarte en lo que quieras. También te ofrezco mi casa, yo se que te encontrarás más cómodo pues cuento con todo lo necesario para servirte”.

El anciano se sintió avergonzado y llorando dijo: “¡Juro por Dios que tú eres Su representante en la tierra!, Dios, El Sapiente, sabe perfectamente a quien debe entregar la misión profética. –entonces continuo diciendo: Para mi, tú y tu padre erais los mas odiados, pero ahora sois los mas queridos”.

Ese día el anciano fue invitado del Imam y cuando partió se había convertido en amigo de éste (P).

Marwan Hakam –que nunca dejo de molestarlo–, cuando falleció el Imam asistió a su funeral. Imam Husain (P) le dijo: “Mientras mi hermano vivía, hiciste todo lo que te fue posible en contra de él, y ahora, ¡te presentas en su funeral ¿y lloras?!”

Marwan le contesto: “Todo lo que hice, lo hice en contra de alguien cuya clemencia y paciencia eran mayor que aquel monte –señalando un promontorio que se encuentra en Medina–”.

Las bendiciones de Dios sean para este grandioso y querido Imam.

A continuación recordamos algunas de las sabias palabras de este Inmaculado Imam

“El intelecto es el vehículo del conocimiento”

“La ignorancia equivale a la muerte”

“Quien pretenda hablar alcanzado el limite del conocimiento, manifiesta el limite de la ignorancia”

“La oportunidad desaparece rápidamente y retorna lentamente”

“Deja lo meritorio cuando es perjudicial para lo obligatorio”

‘Ali (P), el Amir de los Creyentes, le pregunto a su hijo (P): “¡Oh, hijo mío! ¿En que consiste el intelecto?”

Respondió: “En que tu corazón guarde aquello que el ha aceptado en deposito”.

Prosiguió: “¿Que es la previsión?”

Contesto: “Que esperes tu oportunidad y apresures aquello que te sea posible”.

Continuó: “¿Y qué es la ignorancia?”

Respondió: “Precipitarse sobre la oportunidad antes de llegar a su dueño”.

De Imam Hasan a uno de sus hijos: “¡Oh, hijo mío! No seas amigo de nadie hasta que conozcas sus vaivenes (su forma de vida). Cuando lo pruebes y su compañía te satisfaga, entonces fraterniza con él, pasando por alto sus errores y ayudándolo en la dificultad”

“Las mercedes se ignoran cuando están presentes, pero cuando se marchan se reconocen”

“Cuando vi que no existía fuerza en ustedes (para combatir a Mu’awiiah) entregue el asunto a fin de que tanto ustedes como yo permanezcamos
entre ellos”

“No permitas que vuestras mujeres tengan contacto en la calle con personas imprudentes e impuras, ya que Al.lah aleja Su caridad y beneficio de aquél que carece de celo”

“¿Qué significa ser libre de cualquier necesidad? Libre de cualquier necesidad es la persona que se limita a aquello que Al.lah le ha designado, aunque sea poco”

“La perdición del hombre se limita a tres causas: el orgullo y egoísmo, la envidia y la codicia. El orgullo y egotismo terminan con la religión; siendo esta la causa por la cual el Demonio se alejo de la Misericordia de Dios.

La codicia, es el enemigo del nafs (ego) y fue por ésta que Adán fue expulsado del Paraíso.

La envidia, que es la evidencia de los secretos, fue la que impulso a Caín que matara a Abel”

Extraído de:

Los Imanes de la Buena Guía

Fundación Imam Ali

Imam Hasan ul Muytaba (P)

Asamblea Mundial de Ahlul Bait (P)




11.8.11

Angie nos cuenta como vive Ramadán...





Quizás para algunos es fácil pasar el Ramadan en Oriente, ya que por su jornada de vacaciones o por solo ser algunos países islámicos, donde se respeta el horario de Ayuno. Argentina no, es Occidente, es laico aunque la mayoría es cristiana/católica y estamos en invierno, muy poco tenemos dos semanas de vacaciones y la mayoría de nuestros familiares son católicos o ateos, de por sí el problema comienza con explicarles que es Ramadan, y luego detona con el tema de "hay que cocinar, ¿qué vas a hacer de comer?".
Yo soy la que cocina en casa, y estoy todo el día haciendo cosas, más de una vez en Ramadan me tomé un mate y en el momento de acordarme ya era tarde, el compromiso es muy grande, y el que no te entienda te lo hacen aún más difícil.
Siempre uno está en posición de tentación, todos consumen agua y comida, pero vos no.
Una de las pautas donde se me hizo más facil este Ramadan, por ahora se me está haciendo, es que cuando tengo sed o hambre, agarro el Corán, o me pongo a leer algo y como no es solo abstinencia de bebida y comida, es abstinencia a lo que escuchas, a los conflictos cotidianos, uso auriculares donde el MP4 tiene el Coran, entonces no tengo la necesidad de escuchar nada.
Sumado al tema, es el malhumor que conlleva todos los días por no comer o poder tomar agua, por eso a estos conflictos de reacciones se le puede articular el pensar dos veces antes de hablar o hacer algo.
Algo que me ocurrió este año, (es mi 2do año de Ramadan), es que el cuerpo de alguna manera de acostumbró, y sabe unos días antes que no va ingerir nada, entonces no lo pide, hay menos cantidad de apetito Gracias a Dios. Otra cosa que aprendí es a cortar el ayuno distinto, a sorbitos pequeños de agua y sentir como pasa por el organismo.
Es la situación que puedo contarte desde Buenos Aires, La Plata, Argentina.

8.8.11

El Ramadán de Farah una hermana argentina




Cuando la hermana Heba me invitó a participar y compartir mi experiencia personal acerca de éste Bendito mes de Ramadán, me alegro muchísimo, es de veras un honor poder hacerlo.
Yo siento que Ramadán es realmente un mes lleno de bendiciones, recompensas, amor y alegría.
Si uno tiene la bendición de estar próximo y asistir a alguna Mezquita o Centro Islámico, lo que yo pueda llegar a describir se respira en el aire. Todos están contentos y con el espíritu bien arriba, te reencontrás con gente a la cual quizás hace mucho que no veías, conocés nuevos hermanos, compartís la comida, rompés el ayuno y hacés las oraciones junto con ellos. Hay charlas especiales que te sirven para aprender más y te ayudan a mejorar no solo como musulmán sino como persona.
Pero no solo pasa por compartir toda ésta alegría en grupo, uno mismo nota el cambio dentro de sí.
Te esforzás por cumplir mejor los horarios de tus Oraciones o, en mi caso, mejorar el modo en que las hago. Te sentís más agradecido por las bendiciones que Allah te ha otorgado espiritual y materialmente y hacés súplicas por los que han sido menos favorecidos para que Allah los ayude y los guarde.
Cumplir cada día con el ayuno es complicado para algunas personas, sin embargo se esfuerzan y ponen la mejor voluntad para hacerlo, mas cuando llega el horario donde ya uno rompe con el ayuno y puede comenzar a comer, te sentís más bendecido y agradecido por tener enfrente tuyo un plato de comida para alimentarte.
Éste mes también le ayuda a uno a crecer como ser humano: aprendés a disculpar y a perdonar, a dejar rencores de lado, porque deseás estar bien y compartir la alegría junto con tus hermanos. A ser agradecido por todo lo que Allah te ha dado e intentás ser más solidario con quienes lo necesitan.
Me siento particularmente feliz en éste Ramadán, porque si bien no es el 1ro sino el 2do, para mí es como si fuera el 1ro. Finalmente comprendí porque Ramadán es un mes tan importante y Sagrado para los musulmanes, porque nos esforzamos el doble, porque está lleno de bendiciones y de recompensas y porque muchas veces uno siente durante el transcurso del mes que los ojos se le llenan de lágrimas por la emoción de estar viviendo éste hermoso momento.
Y doy gracias enormes a Allah por haberme dado la oportunidad ver nacer y transcurrir otro Ramadán.
Hermanos y hermanas que tengan un Bendito Ramadán, que Allah acepte nuestro ayuno, perdone nuestros errores, nos siga guiando por el buen camino y nos ayude a seguir hermanados y alegres como en éste Sagrado y Bendito mes durante todo el año. Salam Alaikum. Cariños para todos. Hna Farah Mariela.

El hiyab masculino.


                                                             Traducido del ingles por Alí Ruiz Diaz.

  Es habitual para los no musulmanes e incluso para muchos de los mismos musulmanes relacionar sólo con la mujer los mandamientos divinos respecto al hiyab, aunque lo cierto es que el Islam ha ordenado el hiyab a los hombres y a las mujeres por igual.
De hecho, muchos de nosotros nos sorprenderíamos al darnos cuenta que Allah afirma en el Quran:
“30. Di a los creyentes que bajen la
vista con recato y que sean castos. Es
más correcto. Alá está bien informado
de lo que hacen.
31. Y di a las creyentes que bajen la
vista con recato, que sean castas y no
muestren más adorno que los que
están a la vista,…” (24:30-31)

Ciertamente , antes de que Allah se dirija a las mujeres y les ordene que oculten partes de su cuerpo…¡Ordena a los hombres creyentes que bajen su mirada!

Al discutir el asunto del hiyab masculino, es esencial tener presente la regla dorada:”Actua con los otros tal como te gustaría que actúen contigo”.Una vez, un hombre vino donde estaba el Santo Profeta (PBD) y le dijo que tenia deseos de cometer fornicación.Los compañeros se levantaron de donde estaban sentados molestos con el hombre, pero el Profeta los detuvo y entonces dijo al hombre,“Hijo mio, ¿Como te sentirías si alguien quisiera hacer lo mismo con tu madre o tu Hermana, con tu esposa o con tu hija?.El hombre respondió que naturalmente querría matar a esa persona.Entonces, el Mensajero de Allah (PBD) dijo: “Si tu no deseas que alguien haga eso con tu madre, hermana, esposa o hija, entonces ¡¿Por qué tener tal pensamiento de hacerlo con la madre , hermana, esposa o hija de otra persona?!”
Las enseñanzas islámicas respeto al hiyab masculino pueden ser divididas en tres categorías:

1-El hiyab físico

Enfrentémoslo, si no fuera por esas remeritas apretadas, muchos hermanos no pasarían horas y horas levantando pesas todos los días. Incluso, aunque no es obligatorio para los hombres cubrir todo nuestro cuerpo ,como lo hacen las mujeres, el asunto de la modestia y la humildad en lo relativo a la vestimenta no puede ser dejado a un lado. El orgullo y la ostentación se encuentran entre los mayores pecados en el Islam, y tratar de impresionar a los demás (sean estos hombres o mujeres) usando nuestro físico o atrayendo la atención hacia nosotros de manera ostentosa son acciones que se encuadran dentro de esa categoría, o sea como pecados.
Nuevamente, la regla dorada entra en juego aquí:  La próxima vez que salgas usando ropa que muestre tu pecho y tus bíceps para que las chicas los vean, imagina cómo te sentirías si tu propia hermana o esposa estuvieran mirando a otros hombres que estén vestidos de una manera similar  a la que estas tú. La respuesta es obvia.

El hiyab social.

 Además del hiyab físico, el Islam enseñó claramente acerca del hiyab social.Un número preocupante de jóvenes devotos piensan, hoy en día, que es perfectamente aceptable tener amigas con las cuales pasar el rato en una relación de intima amistad “mientras no cometamos haram” .
El Profeta Muhammad(PBD) dijo:” Quien crea en Allah y en el día del juicio no permanence donde incluso la respiracion de una mujer no-mahram es percibida(wasailu sh-shi´a).Una cosa es que el Islam nos permita relacionarnos con personas no-mahram para asuntos relacionados con la escuela o el trabajo, así como otras situaciones que son inevitables en la vida social-incluso así debemos observar el respeto y la modestia con esas personas-y otra es tener una amistad muy intima y ausente de respeto por las normas islámicas con personas no mahram.
La mayoría de nosotros creemos en lo que nos ordena la sagrada aleya que dice "... bajen la
vista con recato...", pero es un aspecto de nuestro hiyab que muchos de nosotros todavía debemos perfeccionar.




El profeta Yusuf  (3alaihi s-salam), el ejemplo perfecto.

Como cierre,se dice que cuando Zulaijah, las esposa de Aziz el egipcio, intento seducir al Profeta José, ella cubría el rostro de un ídolo ubicado en ese lugar.Cuando el Profeta José le pregunto sobre ese ídolo, ella dijo que no quería que la viese cometer un pecado.La respuesta del profeta(P) a Zujailah lleva la esencia del mandato del hiyab masculino y puede servirnos, todo el tiempo, de referencia para juzgar si nuestras acciones son apropiadas o no.
El dijo:”Si exhibes el pudor y la modestia ante una piedra que no ve, es mas beneficioso para mi mostrar vergüenza y modestia ante Uno que ve y Uno que está al tanto de lo que es manifiesto y lo que está oculto de mi persona.”


FUENTE: ISLAMICINSIGHTS.


6.8.11

Ramadán en La Plata, la hermosa expericiencia de Abdallah Yusuf





En el Nombre de Dios, El Compasivo, El Misericordioso

As salamu alaikum. Mi nombre es Néstor Daniel Pagano, soy argentino, nacido en 1962 en una familia no religiosa. Mi primer contacto con musulmanes fue en 1985 poco después del mes de Ramadán. Me acerqué a un Centro Islámico en la ciudad de La Plata, donde vivo, con la intención de aprender algo de árabe y conocer un camino espiritual. Tres meses más tarde estaba realizando mi "shahada" con el Imam Mahmud Husein ante un pequeño grupo de musulmanes, algunos de ellos muy conocidos en Argentina (Ammar Ibrahim Orazi, Hasan Abdul Alí Bize, Abdul Latif Martinez, Saleh Estomba entre otros). En 1986 estuve enfermo y no pude ayunar, por lo que mi primer Ramadán fue en 1987. Pero no es de esa primera experiencia que quiero contarles, sino de mi ayuno de Ramadán de 1989.
Para ese momento, el Centro Islámico de La Plata se había cerrado y el grupo se había lamentablemente disgregado, por razones que no vienen al caso. Yo me encontraba sólo en una ciudad donde no conocía musulmanes, sin conocer los centros o mezquitas de Buenos Aires, en una época difícil en varios sentidos. Estaba tratando de iniciar mi profesión como médico veterinario, tratando de organizar mi vida en un momento político de mucho caos en mi país. Estaba tratando de no abandonar el Islam, de mantenerme firme en la promesa hecha a Allah de continuar este camino pese a las circunstancias. La mayoría de los que abrazamos el Islam, lo hacemos con mucha convicción, pero no se trata de una herencia familiar o una nacionalidad que uno lleva en forma indeleble: siempre uno puede dar marcha atrás de su decisión y de hecho algunos convertidos un tiempo después abandonan el Islam al desilusionarse con los musulmanes o al no encontrar lo que buscaban. El Islam nunca jamás puede desilusionar a un creyente sincero, a un buscador auténtico. Pero los musulmanes contínuamente desilusionamos a los que se nos acercan. Y sea por la mala conducta de nosotros, los musulmanes, o por no poder brindarles a los buscadores aquello que el Islam ofrece (por no saber explicarlo o no saber traducirlo bien), lo cierto es que no es algo raro que los nuevos adherentes al Islam terminen apartándose de su práctica, quedando como simpatizantes externos del mismo. De hecho, cuando me enfermé en 1986 estuve alejado del Islam por 6 meses. Pero luego de retornar, lo abracé con fuerza, firmeza y decisión, y en 1988 tuve la oportunidad de realizar mi circuncisión. En ese momento supe en mi corazón que era algo para siempre, y puse la firme intención de no dar marcha atrás. De hecho, ya no podía volver a lo que era: me había sacado una parte de mi cuerpo y era irreversible. Así también mi decisión de seguir el Islam era irreversible.
Pero Allah dice "¿Acaso piensan los creyentes que les dejaremos decir '¡Creemos!' sin ser probados?" (29:2) Y la prueba de mi decisión vino cuando poco tiempo después el grupo de La Plata se disgregó y yo quedé sólo siguiendo este camino sin compañía, sin guía, en la más completa, compleja y difícil soledad.
Hoy muchos musulmanes viven en una situación de aislamiento y soledad, pero cuentan con internet que les permite estar conectados virtualmente con otros musulmanes, mantener contacto, conocer personas que siguen el mismo camino, acceder a material de lectura y consulta, tomar la guía de hermanos con conocimiento y estudios, etc. Les pido a todos que imaginen por un momento que no tuvieran internet ni acceso a ella, ni conocieran ninguna mezquita ni a ningún musulmán en su ciudad ni en su país.... Así estaba yo en 1989 cuando llegó el mes de Ramadán. Por aquel entonces era el mes de Abril, otoño en la Argentina. No recuerdo dónde había leído que en el momento del desayuno, el musulmán tiene derecho a pedir algo a Allah y le es concedido. Entonces, en cada momento del corte de ayuno de ese mes yo invocaba a Allah por el derecho de Ahlul Bait (P), reclamando por ese derecho a pedir por una necesidad que me era angustiante. Le pedí durante todo el mes a Allah que antes del próximo Ramadán yo pudiera contar con una de dos cosas que necesitaba: una esposa que fuera mi compañera en este camino, con quien realizar un matrimonio islámico y tener una familia buena, o un maestro que me guiase en mi camino en el Islam.
Quizás alguno de ustedes sonría ante este pedido de dos cosas tan disímiles. Pero en aquel momento, con mi juventud y toda mi ingenuidad e inocencia, esos eran mis mayores anhelos. Y me conformaba con uno de ellos, nada más.
Pasó el tiempo, el país se sumergió en situaciones políticas muy dramáticas con una tremenda crisis económica y la renuncia del presidente de ese momento, mi situación económica se tornó muy difícil como la de todo el mundo y yo (sin olvidarme de mis necesidades anteriores) no realicé ningún esfuerzo de búsqueda espiritual, aunque siempre me mantuve en la práctica del Islam. Un hermano se apareció un día en mi negocio a invitarme a la mezquita Tauhid de Buenos Aires y yo fui recordando esos dos anhelos pedidos durante Ramadán, aunque con pocas espectativas. Se organizaron reuniones entre jóvenes musulmanes para hablar de distintos temas del Islam, donde conocí a una joven musulmana recién islamizada (María Isabel Amoretti, que en aquel momento usaba el nombre "Shamsi" y ahora usa "Zahra") a quien, después de verla dos veces, sin más vueltas le pedí matrimonio. Nos comprometimos con la intención de formalizar un matrimonio permanente 6 meses después, si todo marchaba bien entre nosotros. Pero las cosas se precipitaron imprevistamente y terminamos casándonos el 15 de Shaabán del año 1990, 15 días antes del siguiente Ramadán. Nos casó un sheij recién llegado a la Argentina desde Irán, que no hablaba español en absoluto y a quien yo no conocía: el sheij Moallemi Zadeh, quien luego se convirtió en mi maestro de Islam, mi guía espiritual y con quien aún mantengo un profundo vínculo de estrecha amistad que nos ha permitido en estos años realizar una enorme cantidad de trabajos en castellano por el Islam (un catálogo confeccionado por la Sección de habla hispana de la Fundación Imam Ali reúne 70 títulos que son el resultado de más de 20 años de esta relación).
No fui conciente de este hecho sino hasta unos años más tarde, pero Allah me había concedido las dos cosas que supliqué con tanto anhelo y fervor durante aquel mes de Ramadán de 1989, tal como las había pedido: para el siguiente Ramadán ya tenía como esposa a una fiel compañera a la que sigo amando profundamente y ha resultado un fuerte sostén para mi continuidad en esta noble religión, y además ya tenía un maestro que sería mi guía religioso y espiritual que me permite seguir avanzando con inagotable vitalidad dentro de este camino. Al hamdu lil Lah, Rabbil alamin.
Pasaron muchos años, muchos ayunos, muchas situaciones distintas, innumerables circunstancias y pruebas que tuve que afrontar. Nunca más Allah me volvió a conceder un pedido tan preciso y hasta caprichoso de una manera tan exacta como esa, aunque nunca me Ha abandonado. Siempre lo sentí cerca y siempre me sentí protegido por El. Pero muchas otras veces le pedí cosas como en aquel momento y no me fueron concedidas con esa precisión. Sin duda que fue así para mi bien, porque El concede no según el capricho de la gente sino lo que es mejor para cada uno. Entonces, debemos reflexionar profundamente en qué es lo que más necesitamos para nuestras vidas y qué es lo que nos produciría el mejor resultado. Y entonces, pedirlo con fe y firmeza a Allah. Pues El dice en medio de unas aleyas sobre las normas de ayuno en la sura 2 del Corán:
"Y cuando Mis siervos te pregunten por Mí (sobre Mi Cercanía o Lejanía, diles que) ciertamente Yo estoy cerca y respondo a la invocación del suplicante cuando Me ruega. ¡Que Me escuchen, pues, (a Mí y a Mis Profetas) y crean en Mí! Quizás así sean bien dirigidos." (2:186)
Espero que mi experiencia les pueda servir a otros hermanos de inspiración y esperanza para sus momentos angustiantes. Todos tenemos momentos y situaciones angustiantes que son pruebas para nosotros. Lo importante es saber tener paciencia y firmeza ante la prueba. El ayuno de Ramadán es un entrenamiento para esto.

Saludos a todos y que tengan un feliz y próspero mes de Ramadán..

Y no hay Fuerza ni Poder sino en Allah Ta´ala.

Que Las Bendiciones y Paz sean sobre nuestro Profeta Muhammad y sobre su familia purificada.

Dr Néstor Daniel Pagano
(Abdallah Yusuf de La Plata - Argentina)