11.10.12
Charlas de AMMU "Fátima Zahra"
La Asociación de Mujeres Musulmanas Uruguayas "Fátima Zahra" se ofrece al resto de organizaciones, así como a centros de enseñanza para realizar gratuitamente charlas o talleres en sus sedes, los temas que tenemos confeccionados entre otros son los siguientes:
.La Mujer en el Islam.
.El hijab o velo islamico.
. Qué es el Islam? en qué creen los musulmanes? quién es el Profeta Muhammad (BPD)?
.Qué significa ser Musulman.
.Islam y DDHH.
.Las fiestas islamicas.
.La situación de Medio Oriente (ej La causa Palestina, Irán, Libano, Siria,etc).
.Arte Islamico.
También podemos hacer alguna charla o taller de un tema en concreto, quedamos a su disposición.
Atentamente, AMMU "Fatima zahra"
e-mail: ammufatima@hotmail.com
6.10.12
El mensaje revolucionario de los Profetas (P)
En el Nombre de Dios, El Compasivo, El Misericordioso
La palabra “Profecía” en el contexto de las enseñanzas islámicas no se circunscribe a la predicción de acontecimientos futuros, sino que alude al Mensaje de Dios para la Humanidad. En consecuencia, “Profeta” no es quien anticipa el futuro sino quien transmite un Mensaje de parte de Dios.
Los Profetas (con ellos sea la Paz) son hombres escogidos por Dios para transmitirnos un Mensaje de Su parte. Tal Mensaje es una completa guía para encaminar al hombre hacia su completitud, su bienestar, su felicidad, dándole lo que necesita para cumplir con su objetivo en su existencia. Sin tal guía, estaríamos perdidos, buscando la felicidad por caminos falsos, dejándonos llevar por costumbres engañosas inventadas por algunas personas con el fin de entretenernos y distraernos mientras ellos se quedan con los bienes materiales del mundo.
Es común que se critiquen a las religiones y se las considere como “el opio de los pueblos” y como “las principales responsables de los mayores males que ha padecido la Humanidad”. Y no vamos a negar que grandes males ha habido por las manos de personas corruptas, desviadas y perversas que han usado a la religión como excusa ante la gente. Pues la religión ofrece para ellos un disfraz óptimo tras el cual ocultar sus malvadas intenciones y justificar su accionar opresor. Cuando la gente observa el resultado de las incursiones de los poderosos que invaden, masacran, despedazan, destruyen, violan, saquean y dejan un rastro de despojos irreconocibles, tal resultado les causa abominación y un rechazo tan fuerte que no se puede justificar únicamente por la obtención de bienes mundanales y poder. Entonces, necesitan refugiarse en alguna causa emblemática superior, un bien mayor que los tranquilice y así permitan a los tiranos seguir sus obras malvadas e injustas. Ese “bien mayor” lo aporta la religión, y por eso siempre ha sido usada como excusa por los déspotas. Del mismo modo, hoy apelan a otros “bienes” como la libertad y la democracia, valores que en sí no son culpables ni responsables de que ocurran invasiones y masacres en su nombre.
En sí, la religión tampoco es culpable de lo que hayan hecho (y aún hoy sigan haciendo) en su nombre las personas corruptas y desviadas. Tales personas no siguen los Mandatos Divinos de amor al prójimo y respeto por los derechos humanos, elementales en todas las religiones. Siguen su propia codicia y el anhelo de acumular aquello que no les pertenece, aquello que la misma religión les prohíbe.
Si nosotros observamos los Mensajes de los Profetas a lo largo de la historia, podremos reconocer enseñanzas que han cambiado el rumbo entero de la Humanidad. Por eso nos referimos a tales Mensajes como “revolucionarios”, porque en sí han sido las auténticas revoluciones que han tenido las sociedades.
Por ejemplo, si recordamos la historia de los hijos de Adán (P), Abel y Caín, recordaremos que uno de ellos era agricultor y el otro ganadero. Aquí vemos dos temas que han cambiado el rumbo de las sociedades humanas, que antes de Adán (que es el primer hombre de esta Humanidad actual, el primer “homo sapiens”), las comunidades “humanoides” eran fundamentalmente cazadoras, y a partir de Adán (P) se incorporan dos actividades que cambian todo el modo de vida de los seres humanos, convirtiéndolos en “humanos”, siendo que antes eran sólo depredadores (sin diferencia con los animales).
Luego de él, tenemos en otro Profeta, Idris (Enoch –P-), fue el primero en escribir usando un cálamo, inventando la escritura. Otro elemento revolucionario que cambia substancialmente el modo de vida de los pueblos dándoles una cualidad netamente humana, un rasgo diferenciador de los animales. Aquí se sientan las bases para el desarrollo de la cultura humana, base de la misma civilización. Y todo gracias a las enseñanzas legadas por un Profeta (P).
Otro Profeta, José (“Yusuf” –P-), va a enseñarle al Faraón los fundamentos para una correcta administración de los bienes de estado de manera tal que en las épocas de buena productividad se prevean reservas para las épocas de carestía. Se sientan las bases de lo que ha de ser la justicia social que provea de bienestar a toda la comunidad en su conjunto, con conciencia colectiva. El resultado de esto fue un Imperio Egipcio esplendoroso.
Luego Moisés (P) que se encarga de sacar al pueblo de Israel de la situación de esclavitud en la cual habían caído injustamente y va a establecer en detalle un completo y abarcativo código legal que contempla todas las facetas de la vida humana. Un código similar trajo nuestro Profeta Muhammad (BPD), constituyendo las normas de lo que hoy llamamos “Islam”: una religión que contempla absolutamente todos los aspectos de la vida humana, tanto en lo individual como en lo social, lo espiritual y lo mundano, con detalladas referencias a la economía, la política, la moral y la vida social. Tal es, sin lugar a ninguna duda, la mayor revolución que pudo haber existido en la historia. Una revolución cuyos efectos perduran hoy, 14 siglos después de haber aparecido en el desierto de Arabia, en la Meca. En una ciudad menor ubicada en una tierra árida casi como un paso para las caravanas, un hombre sin ninguna instrucción escolástica, un simple comerciante analfabeto, trae un Mensaje que habrá de cambiar totalmente dicha sociedad y la hará crecer hasta formar un Imperio que se extendió más que ningún otro en la historia, con enseñanzas que aún hoy perduran y una religión que hoy sigue creciendo siendo la de mayor índice de crecimiento de la actualidad, abarcando a más de una quinta parte de la Humanidad. ¿Qué otra revolución ha tenido semejantes resultados en la historia?
Vemos entonces que los Profetas (P) no han sido meros transmisores de Mensajes, sino que son verdaderos maestros para el género humano. Las grandes ciencias de importancia vital para el desarrollo de las sociedades, como la escritura, la agricultura, la ganadería, el comercio, la sabia administración de recursos, etc., nos han llegado a través de ellos. Además, ellos son seres humanos extraordinarios, modelos ejemplares de conducta para imitar y seguir por parte de la gente. Ellos representan el estado ideal del ser humano, la cumbre elevada de la humanidad a la cual toda persona debe aspirar y hacia la cual conduce el Mensaje de la religión.
Abdallah
Yusuf de La Plata – Argentina.
2.10.12
Otra vez más nos insultan y debemos callar según occidente…
Por Lic Heba
Smith
Nuevamente se lanzaron
una serie de hechos blasfemos en contra de nuestro amado Profeta Muhammad
(BPD), atacando nuevamente al Islam y a los creyentes.
En los últimos tiempos
el Islam ha sido atacado desde los versos satánicos del escritor hindú
nacionalizado británico Salman Rushdie, luego las caricaturas, la quema del
Sagrado Corán, hoy tenemos nuevamente dos grandes ofensas la de la película
anti islámica y las caricaturas que publicaron en Francia. A través de todas
estas ofensas al islam se ha tratado de demostrar siempre la ridiculización de
la fe de un colectivo de creyentes, porque no es solo la falta de respeto a un
pueblo determinado sino a un grupo de creyentes que vive en todo el mundo.
La ridiculización del
otro, siempre trae consigo varios elementos a analizar: a nivel psicológico “el
otro”, el diferente debe ser ridiculizado discriminado; para poder
diferenciarme de él y así poner una distancia entre ambos.
Por otro lado esta
forma de sátira del Profeta del islam, es una forma de provocación a la fe de
millones de creyentes como mencionaba anteriormente. Hace unos días en una
entrevista una persona me preguntaba, ¿Por qué los musulmanes reaccionan
siempre ante una ridiculización del Profeta (BPD) y los cristianos que al ver
tantas bromas, caricaturas, etc. sobre Jesús (P) no reaccionan así?, ¿son los
musulmanes una religión tan fanática que
reaccionan siempre con violencia?
Estas preguntas fundamentadas
en las reacciones que tuvieron un grupo
de libios que frente al film blasfemo reaccionaron y atacaron la embajada de
EEUU como medida de protesta. Como musulmanes por supuesto estamos en contra de
la violencia porque el islam es una religión de paz, y debemos luchar en contra
de los hechos de violencia que se presenten, si podemos manifestarnos en contra
de las blasfemias, de las burlas, de forma pacifica como en el caso de Londres
donde un grupo de jóvenes decidieron repartir libros explicativos sobre el
islam, a través de marchas pacificas como se han llevado a cabo en la Republica
Islámica de Irán entre otros países los cuales desgraciadamente no se han
difundido en los medios de comunicación, sino que continuamente nos están
mostrando las reacciones violentas.
Con esto es
importante destacar que todo esto es parte de un plan que quiere desprestigiar
al islam, un dato no menor es que la película anti islámica salió a la luz a
unos días del aniversario de las torres gemelas. Para seguir mostrando las
reacciones violentas de los musulmanes, para así seguir catalogándonos de
extremistas, de fanáticos, irracionales… y potenciando las conductas
islamofobicas.
Los musulmanes somos
gente de paz, respetuosa, con moral y ética; que respetamos a los demás y por
supuesto a nuestras creencias y nuestros profetas (P), consideramos entonces
una falta de respeto a nuestra fe estos ataques, sentimos que los blasfemos no
respetan a Dios tampoco, pues las ofensas a un Mensajero de Dios es una ofensa
a Dios mismo quien fue el que designo dicho Mensajero.
Occidente que siempre habla de la tolerancia, de la libertad, de la equidad, etc... nos muestra una vez más el atropello y la violación a los DDHH; ellos bajo la bandera de la libertad de expresión han decidido no censurar la pelicula anti islamica, ante este hecho cabe preguntarse de qué libertad se esta hablando de una libertad que afecta y viola los derechos y creencias de los demás?, de que democreacia y libertad se habla si se violan los DDHH?
Desde Uruguay, la
Asociación de Mujeres Musulmanas de Uruguay “Fátima Zahra” rechaza contundentemente
las ofensas al Islam y a Nuestro bendito Profeta (BPD) y exigimos que dicho film sea retirado de youtube.
25.9.12
¿Qué es el Islam?
En el nombre de Dios, el Clemente, el Misericordioso
La palabra Islam significa entrega, sumisión a la Voluntad de Dios; implica la idea de paz, pureza, aceptación y compromiso. No es sino la aceptación del único compromiso posible para el hombre: su servidumbre y adoración respecto de Dios, el Principio Absoluto y Creador de todo cuanto existe, a lo único que tiene sentido servir y adorar.
Servir a Dios, es seguir Su guía en la creación, y su guía es vivir de acuerdo con el modo de vida revelado, que es la mejor manera de vivir, que conduce a la paz, la liberación interior y la plenitud del ser. Islam no es entonces sólo una religión, es también un modo de vida, una forma de convivir con el hombre, con la sociedad y con la naturaleza; en fin, con toda la creación.
“Hombres, los hemos creado a partir de un varón y de una mujer, los hemos hecho pueblos y tribus distintos para que se reconozcan unos a otros. Y en verdad que el más noble de ustedes ante Dios es el más piadoso. Dios es Conocedor y está Perfectamente Informado.” (Corán, Cap. 49, Aleya 13)
La Revelación
El Islam es el mensaje esencial de todas las religiones verdaderas. No comenzó hace 1400 años con el Profeta Muhammad (Mahoma) sino que es la Tradición enseñada y revelada por todos los profetas y mensajeros de Dios, como Abraham, Moisés, Jesús, etc., con todos ellos sea la paz.
Enseña nuestra Tradición que 124.000 profetas trajeron la Verdad y la Guía para la humanidad. Y ese Mensaje revelado fue siempre el mismo: el Islam. Variaron las formas exteriores, acorde con las épocas, los pueblos, las circunstancias y los alcances de cada Revelación particular. “No encontrarás nada que pueda cambiar la práctica constante de Dios ni encontrarás nada que la altere.” (Corán 35:43)
“Di: ¡Gente del Libro! (judíos y cristianos). Vengan a una palabra común para todos: adoremos únicamente a Dios, sin asociarle nada y no nos tomemos a unos por otros por señores en vez de Dios.” (Corán 3:64)
El Mensaje que fue revelado al Profeta Muhammad es el Islam en su forma final, completa y adecuada a nuestra época hasta el fin de los tiempos. Dios ha puesto a salvo la última revelación, el Corán, de tergiversaciones y alteraciones.
“¡Por la Era! Que el hombre camina hacia la perdición. Pero no así los que creen, llevan a cabo las acciones de bien, se recomiendan la verdad y se recomiendan la paciencia.” (Corán, Cap. 103)
El Corán y la Tradición Profética
La doctrina del Islam se asienta principalmente sobre dos fuentes. En primer lugar, se encuentra el Libro revelado: el Noble Corán. El Corán es para los musulmanes la palabra de Dios revelada a través de su Profeta y Mensajero, Muhammad. Este texto le fue revelado en la lengua árabe, lengua que también es utilizada en los ritos y la liturgia a diferencia de otras religiones, por ejemplo el Cristianismo, donde la palabra de Jesús no ha sido conservada en su lengua original. El Libro de Dios se conserva textualmente y es accesible a cada musulmán sin modificaciones.
El Corán sintetiza la Revelación completa de los libros anteriores, sienta las bases de la creencia, de la ética, de las relaciones humanas, de la historia sagrada de la Humanidad y de la relación con Dios.
En segundo lugar, tenemos lo que se conoce como la Sunnah; o sea, los dichos, actos, omisiones, recomendaciones, etc. efectuadas por el Profeta y sus Doce Sucesores (Imames) referidas a multitud de situaciones y que fueron cuidadosamente transmitidas y compiladas por su Familia y Descendencia (Ahl-ul-Bait), compañeros distinguidos (Sahabas) y discípulos. La Tradición del Profeta, complementa al Corán y sobre todo señala para los musulmanes el modelo de vida, comportamiento y sabiduría proféticas que debe ser imitado por todo aquél que anhele la perfección.
Además de estas dos fuentes, el hombre posee una guía interna: su Intelecto, que es un adorno otorgado por Dios. No hay en la fe islámica lugar para la creencia irracional, meramente sentimental o absurda. Por eso, Dios nos invita a reflexionar, a meditar y a estudiar nuestra Tradición. Para los musulmanes no hay acción más meritoria que la búsqueda del conocimiento.
Nos enseña el Profeta Muhammad: “El que procura el conocimiento se encuentra circundado por la atención de Dios”.
La Doctrina de la Unidad
“Di: Él es Dios, Uno. Dios, el Señor Absoluto (a Quien todos dirigen sus necesidades). No ha engendrado ni ha sido engendrado. Y no hay nadie que se Le parezca.” (Corán, Cap. 112)
La doctrina de la Unidad (Tauhid) es el núcleo de la Revelación. Dios es Uno y Único, es Eterno y Subsiste por Sí Mismo, no ha engendrado: no tiene hijos. Nada que el hombre pueda pensar o imaginar es igual a él o se le compara. Está más allá de toda descripción.
Los musulmanes mencionamos a Dios con la palabra árabe Allah, no significa que sea otro dios, prueba de ello es que los cristianos y judíos de habla árabe utilizan el mismo término. Por ejmplo, cuando una persona de habla inglesa dice “God”, está simplemente diciendo Dios o Allah.
El Hombre
El hombre es la síntesis y la culminación de la creación. Su misión es la de adorar a Dios y la de representarlo en la tierra y, por lo tanto, no corromperla. En su estado original, Adámico, el hombre es un ser perfecto, completo, bello y sabio.
Nos enseñó el Profeta que todo hombre nace en estado original de pureza, por lo tanto no existe la concepción del pecado original. El Islam nos invita a seguir el ejemplo del Mensajero de Dios e inspeccionar en nosotros mismos para conocernos.
Enseña el Profeta Muhammad, “Quien se conoce a sí mismo, conoce a su Señor.”
En una poesía del Imam Ali leemos:
“La cura está contigo, pero no la ves,
La enfermedad es de ti, pero no estas conciente de ello.
Tú eres el claro libro cuyas letras hacen manifiesto lo oculto.
¿Piensas acaso que eres un minúsculo cuerpo
Siendo que dentro de ti está contenido el gran universo?”
La Adoración
Dijo el Profeta: “Las acciones valen según la intención”. Todo acto, por pequeño que sea, es un acto de adoración. Pero, ¿a quién adoramos habitualmente? Al dinero, al placer, al renombre, al orgullo, etc. El Islam propone unificar la intención con la acción. En esta unificación entre el corazón y los actos se alcanza, si Dios quiere, la pacificación del alma.
“Oh Alma Pacificada, Sosegada. Retorna a tu Señor satisfecha y complacida, y entra con Mis siervos, entra en Mi Jardín.” (Corán 89:27-30).
Según nos enseña Muhammad, existen tres clases de adoración: la del hombre esclavo, que adora a Dios por temor al castigo del Infierno; la del hombre comerciante, que adora a Dios por la recompensa del Paraíso; y, por último, la del hombre libre, que adora a Dios por reconocerlo como lo único digno de ser adorado.
“¡Oh mi Dios! Es suficiente grandeza para mí ser Tu siervo, y es suficiente honor para mí que seas mi Señor. ¡Tú eres como deseo, entonces, haz de mí lo que deseas.”
Principios
Tres son los principios generales que responden a las preguntas de la existencia de todo ser humano:
La primera pregunta relacionada con nuestro origen, “¿de dónde venimos?”, es respondida por nuestra Tradición con el Tauhid, la afirmación de la Unidad Divina. Dice el Noble Corán: “¿Existe acaso alguna duda acerca de Dios, Creador de los Cielos y de la Tierra? (Corán 14:10). Los musulmanes creemos en Dios, el Clemente, el Misericordioso, Uno y Único, sin asociados. “Todos los que están en los cielos y en la tierra no se presentan ante el Misericordioso sino como siervos.” (Corán 19:93)
La segunda pregunta en relación a nuestro porvenir , a nuestra situación después de la muerte, “¿hacia donde vamos?”, es respondida con la creencia en el Más Allá y el Día del Juicio Final y del Retorno: la comparecencia ante Dios. “¿Acaso pensásteis que os habíamos creado únicamente como diversión y que no habríais de volver a Nosotros?” (Corán 23:115)
Y la tercera, relacionada con nuestro presente y la manera en que nos dirigimos hacia el Más Allá, “¿cuál es el camino a transitar?”, se responde con la Profecía. Dios ha enviado a la humanidad Profetas y Mensajeros, de los cuales el Corán menciona a 25 de ellos, destacándose: Noé, Abraham, Moisés, Jesús y el último enviado, Muhammad, el Sello de la Profecía. Además, luego de la profecía , los musulmanes seguimos a los Doce Imames, encargados de interpretar correctamente los significados del Corán. Dios, en Su Misericordia, nunca nos deja sin guías.
Prácticas
Las prácticas más importantes son cinco.
1. El testimonio de palabra y de corazón de que “no hay divinidad salvo Dios y que Muhammad es su Mensajero.”
2. Cumplir con las oraciones, en cinco momentos del día. Nos enseña la
Tradición: “Si ante la puerta de uno de ustedes hubiera un río y se bañara en el
mismo todos los días cinco veces, ¿acaso quedaría algo de suciedad en su cuerpo? Ciertamente que el ejemplo de la oración es como el del río que purifica, de manera que cada vez que reza una oración ello conforma un perdón de sus faltas, salvo aquella falta que le hace salir de la fe y que reside constantemente en él.”
3. Ayunar durante el mes de Ramadán, lo cual templa la voluntad y purifica el cuerpo y el alma. A veces, el ser humano se inculca a si mismo que no puede dominar sus pasiones humanas. El ayuno de Ramadán le demuestra a la persona que puede hacerlo.
4. Pagar el Zakat, la caridad obligatoria, una vez al año. Esto educa la virtud del desapego, purifica los bienes y beneficia por su distribución a los sectores más pobres de la sociedad. Es importante destacar que no es un gesto de generosidad sino una acto de justicia social.
5. Peregrinar al menos una vez en la vida a la Sagrada Mezquita de la Meca, si las condiciones materiales de cada uno lo permiten. Este rito realiza y representa un nuevo nacimiento, un retorno a la Unidad y es la asamblea espiritual más grande de la Humanidad. El Islam hermana a los hombres pues comprende en su seno a todas las razas y colores sin distinción y lo demuestra todos los años en la Peregrinación: millones de hombres y mujeres, indios, árabes, chinos, persas, turcos, africanos, latinos, etc. se unen sin distinción en esta asamblea.
Todas estas prácticas se engloban en el Yihad, el esfuerzo en el Sendero de Dios para establecer la Paz y la Justicia, tanto en el ámbito del alma individual (Gran Yihad), como en el mundo (Pequeña Yihad).
También podemos mencionar el encomendar el bien, recomendar la abstención de lo ilícito, dar el quinto, ser amigos de quienes aman a Dios y ser enemigos de los enemigos de Dios.
La Sabiduría
El Islam puede ser profundizado por cada ser humano. Por si sólo constituye un primer estadio, el de la entrega en la acción y la práctica, al que le sigue un segundo: el Iman, la creencia y la fe, en el sentido de seguridad y convencimiento del corazón, tanto como de la razón y el intelecto. Por último, tenemos en tercer lugar el Ihsan, la perfección, que como nos enseña el Profeta: “consiste en adorar a Dios como si lo vieras, pues si bien tú no Lo ves, Él te ve.” Este camino hacia el interior, un verdadero auto-conocimiento constituye la sabiduría del Islam en su sentido de realización efectiva y no de mera erudición, información, o saber libresco.
El Islam: un modo de vida
El Islam abraza y comprende todos los aspectos de la vida humana siendo un modelo para la comunidad. Es una concepción unitaria y no fragmentada del hombre y su sociedad. Las soluciones del Islam son profundas y transformadoras, pues el quiebre de la sociedad moderna no se resuelve tratando de solucionar los distintos problemas separadamente sino que, aplicando la doctrina de la Unidad a todos los órdenes es como se armoniza tanto al hombre como a la familia, la sociedad y nuestra relación con la naturaleza. En el Islam no existe distinción entre secular y sagrado, entre Espíritu y materia, entre lo privado y lo social.
El Islam nos invita a reflexionar sobre estos temas y muchos otros. Es una Tradición viva, llena de tesoros espitituales que contienen soluciones a los graves problemas del mundo actual y nos brinda la posibilidad de captar lo esencial de nuestra vida, sin perdernos en los múltiples senderos de lo insignificante.
Texto preparado por integrantes del Centro Islámico Marplatense (C.I.M)
20.9.12
Situación social de las mujeres
Se considera importantísima la situación social de la mujer como un miembro de este gran conjunto.
Las mujeres no atendían anteriormente este aspecto y no se daba cuenta el papel de ellas en las responsabilidades públicas de la sociedad.
Pero hoy desempeñan un rol importante e incluso las mujeres de aldeas y ciudades lejanas reconocen su situación social como una parte de dueños de esta Revolución.
No existe ninguna diferencia entre el hombre y la mujer y en algunas ocasiones las mujeres cuentan con una fe más fuerte y una visión más correcta ante los asuntos de la sociedad y consideran que el país y sus problemas pertenecen a ellas mismas.
La visión del Islam hacia el hombre y la mujer es realista y basada en la esencia, la naturalidad y las necesidades verdaderas. Es decir no espera que nadie cumpla una responsabilidad superior que sus capacidades y habilidades. De hecho la base del Islam es real y lógica.
Lamentablemente a lo largo de la historia las mujeres siempre han sido oprimidas por no reconocer su valor e importancia y al contrario de la petición del Islam no han preservado la situación que merecían.
Llevarlas hacia una vida lujosa, maquillajes absurdos y convertirlas en un instrumento de consumismo se considera una gran opresión que distancia a las mujeres de sus ideales y para que atiendan asuntos humillados.
Pero el Islam respaldándose con sus principios lógicos plantea una visión realista basada en la esencia, la naturalidad y las necesidades verdaderas ante la mujer y el decreto divino también es compatible con las diversas peticiones y necesidades.
“Parte de las declaraciones del líder supremo ante los miembros de consejos culturales y sociales de mujeres” 05/01/1991
Mensaje del Líder Supremo condenando película anti islámica
El siguiente es el texto completo del mensaje emitido el día de
ayer por el Ayatolá Jamenei, Líder Supremo de la Revolución Islámica,
condenado una película estadounidense que insulta al Santo Profeta del
Islam (PB):
En el nombre de Dios, el Compasivo, el Misericordioso
«Su intención es apagar de un soplo la Luz de Dios, pero Dios hará que resplandezca, a despecho de los incrédulos.» (Corán 61:8)
Querida nación de Irán, honorable comunidad islámica mundial (Ummah):
Los
malvados enemigos del Islam han revelado una vez más su odio profundo
insultando al gran Profeta del Islam (La paz sea con él y con su
descendencia purificada) y en un movimiento estúpido y repugnante,
mostraron que los malvados grupos sionistas están furiosos con el brillo
creciente del Islam y el Sagrado Corán en el mundo de hoy. El que hayan
convertido a la persona más santa en toda la creación en el blanco de
sus repugnantesy delirantes disparates es suficiente para condenar a
quienes han cometido este crimen y gran pecado. Lo que se esconde detrás
de este movimiento malvado es la política hostil del sionismo, Estados
Unidos y otros líderes de las potencias arrogantes, que están tratando
en vano de hacer que las jóvenes generaciones en el Mundo Islámico
pierdan el respeto por las santidades del Islam y todo aquello que se
considera sagrado y para extinguir sus sentimientos religiosos. Si se
hubieran negado a apoyar los eslabones anteriores de esta malvada cadena
-es decir, Salman Rushdie, el caricaturista danés y el pastor
estadounidense que quemó el Corán- y si no hubiesen ordenado a las
empresas afiliadas a los capitalistas sionistas, la producción de
decenas de películas en contra del Islam, no se hubiese llegado a
cometer hoy este gran pecado imperdonable. El número uno de los
culpables de este crimen es el sionismo y el gobierno estadounidense. Si
los políticos estadounidenses son sinceros cuando dicen que no están
implicados, entonces deben castigar debidamente a los responsables y
financiadores de este crimen perverso, que ha llenado de dolor y
angustia los corazones de las naciones musulmanas.
Y
nuestros hermanos y hermanas musulmanas de todo el mundo deben saber
que estos movimientos inútiles y desesperados de los enemigos en contra
del despertar islámico son un signo de la grandeza e importancia de este
levantamiento y un signo de su crecimiento cada vez mayor.
«Y Dios prevalece y es vencedor sobre todas las cosas». (Corán, 12: 21)
Seyyed Ali Jamenei
23 de Shahrivar de 1391
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