20.7.12

Acciones preferibles en ramadan




El ayuno del Mes de Ramadán es obligatorio para el musulmán. Tal obligación se encuentra sujeta a una serie de normas, y si bien atenerse o restringirse a la cumplimentación de dichas normas nos libra de caer en la desobediencia, el ayuno que conforma el alimento del espíritu es aquel que es aceptado por el Misericordioso,
y para facilitar que se produzca esa aceptación existen numerosos actos preferibles, algunos de los cuales se mencionan a continuación:
1. Tener la intención de ayunar, tomar conciencia, adquirir conocimiento y saber el significado del Sagrado Mes del Ramadán.
2. No proferir malas palabras o insultos.
3. Al-Iftâr (es decir, desayunar), y es preferible retrasar el Iftâr hasta después de la oración del ‘ishâ’, a menos que lo haya invadido la debilidad o hubiera gente esperándolo (para comer).
4. Romper el ayuno con algo halâl o lícito, cuya procedencia esté libre de dudas, especialmente con dátil para que incremente así la recompensa de su salât cuatrocientas veces. Y es bueno realizar también el iftâr ya sea con dátil maduro y seco (tamr), o dátiles maduros frescos (rutab), o algo dulce, y con agua caliente.
5. Dar limosna (sadaqah) en el momento del Iftâr, y que dé de desayunar a los ayunantes, aunque sea con una cantidad de dátiles o con un sorbo de agua.
6. Comer a la madrugada, antes del alba, preferiblemente algo dulce y realizar las súplicas correspondientes acompañadas con la lectura del Sagrado Corán.
7. Recitar la Sûra Al-Qadr (Nº 97) en el momento del Iftâr.
8. Fue transmitido el hecho de recitar cada noche la Sura Al-Qadr mil veces.
9. Recitar la Sûra Hâ mîm Ad-Dujjân (Nº 44), cada noche cien veces si es que le resulta posible.
10. Recitar mucho el Generoso Corán y al hacerlo dedicárselo al espíritu de uno de los Catorce Infalibles, así su recompensa se duplicará.
11. Decir siempre el “Salawât” (las bendiciones al Profeta), astagfirul·lah (“Pido perdón a Dios”) y la ilaha il·la allah (“No hay divinidad más que Dios”)

¿Por qué ayunan los musulmanes?


Ciertas verdades son evidentes por naturaleza, y en circustancias normales no necesitan ser discutidas. Pero en un momento y una época en que las verdades más evidentes son cuestionadas o ocultadas por las nubes de la duda, se está obligado a hablar incluso de las más obvias.

Por Seyyed Husein Nasr

Una de estas verdades es la necesidad de un elemento de ascetismo en la vida humana. Sin un elemento de sacrificio y ascetismo ninguna religión, y por lo tanto ninguna cultura humana, es posible. Hay que retirarse ocasionalmente de la vida plena de los sentidos incluso para poder gozar del fruto de la percepción sensual. Como afirma el dicho taoísta, es el espacio vacío de la rueda el que hace a la rueda. Sólo un cierto grado de abstención de los objetos materiales de los sentidos hace que incluso la vida de los sentidos sea equilibrada, sin hablar de que posibilita en el alma humana una abertura hacia la vida espiritual.

Una de estas prácticas de restricción es el ayuno, que el Islam promulga como obligatorio para el mes de Radaman y recomienda para otros períodos del año. Tal como manifiesta el Sagrado Corán, es una práctica que existió en religiones más antiguas y que el Islam no hizo sino revivir e institucionalizar en la forma del sawm de Ramadan. Ayunar durante este mes posee muchas ventajas, y características sociales y externas que se han discutido a menudo, cuya importancia, de hecho, se ha exagerado en ciertos lugares, en los que la principal virtud del ayuno se reduce a la caridad para con los pobres. Este elemento de caridad existe, por supuesto, pero, como toda verdadera caridad, sólo adquiere un sentido espiritual cuando se dirige hacia Dios. Y en el ayuno está la obediencia a la Voluntad Divina, que tiene como fruto la caridad hacia los pobres y los necesitados y una participación real en su hambre y su sed.

Pero es aspecto más dificil del ayuno es el filo de la espada de la abstención dirigido contra el arma carnal, la al-nafs al-ammarah del Sagrado Corán. Al ayunar, las tendencias rebeldes del alma carnal son apagadas y pacificadas gradualmente por una sumisión sistemática de esas tendencias a la Voluntad Divina, pues en cada momento de hambre el alma del musulmán recuerda que, si las pasiones del alma carnal son desoídas, es para obedecer una Orden Divina. Ésta es la razón por la que el ayuno no sólo incluye la abstención de comer, sino de toda forma de lujuria y de pasión carnal.

Como resultado de esta restricción sistemática, el alma humana se da cuenta de que es independiente de su ambiente natural inmediato y cobra conciencia de que está en este mundo pero no pertenece al él. Una persona que ayuna cobra conciencia muy rápidamente de que es un peregrino en este mundo y de que ha sido creado como ser destinado a una meta que esta más allá de esta existencia material. El mundo que lo rodea pierde en cierto modo su materialidad y toma un aspecto de "vacuidad" y transparencia que, en el caso del musulmán contemplativo, conduce directamente a una contemplación de Dios en Su creación.

La naturaleza efímera y "vacía" de las cosas es compensada, por otra parte, por las aparición de estas mismas cosas como dones divinos. Durante el período de ayuno, la comida y la bebida, que se dan por sentadas durante todo el año, se revelan más que nunca como dones del cielo (ni mah) y adquieren un significado espiritual de naturaleza sacramental.

Ayunar es también vestir la armadura de la pureza contra las pasiones del mundo. Es incorporar incluso "físicamente" al propio cuerpo la pureza de la muerte, que naturalmente está emparejada con el nacimiento espiritual. Al ayunar, al hombre se le recuerda que ha elegido el lado de Dios contra el mundo de las pasiones. Por eso el Santo Profeta amaba tanto el ayuno. Era un elemnto básico de esa "pobreza espiritual muhammadiana" (faqr), de la que dijo "al-faqr fakhri" (la pobreza espiritual es mi gloria).

Esta muerte de las pasiones limpia el alma y la vacía del agua pútrida de sus residuos psíquicos negativos. El individuo, y a través de él la comunidad islámica, es renovado por este rito, que le recuerda sus obligaciones y objetivos morales y espirituales. Por eso la llegada del mes sagrado es recibida con alegría. Pues en él las puertas del cielo están mas abiertas para los fieles, y la Compasión Divina desciende sobre los que la buscan. Haber completado el ayuno de Ramadan es haber experimentado un rejuvenecimiento y un renacimiento que prepara al musulmán para enfrentarse a otro año con la determinación de vivir y actuar de acuerdo con la Voluntad Divina. El ayuno también confiere al alma humana un perfume cuya fragancia puede percibirse hasta mucho después de terminar el período de abstinencia. Prporciona al alma una fuente de energía de la que se alimenta durante todo el año.
Debido a ello, el mes sagrado ha sido llamado "el bendito" mubarak, aquel que la gracia o barakah de Dios fluye sobre la comunidad islámica y rejuvenece sus fuentes más profundas de vida y acción.

La fuente: el texto pertenece a "Vida y pensamiento en el Islam", Ed. Herder.

19.7.12

Ahkam del Ayuno.


 


fuente: centro cultural sahar


Reglas acerca del ayuno.

El ayuno es el cumplimiento de la Orden de Dios desde la lla- mada de la oración del alba (el momento de la primera luz de la aurora) hasta el ocaso (un poco después de la puesta del sol), abste- niéndose de ciertas cosas que luego explicaremos en detalle.

La Intención.

1. Lo verdaderamente necesario para este tema es tener la in- tención de ayunar en el tiempo correspondiente con el objeto de cumplir la Orden de Dios, entonces no es necesario repetir mentalmente la intención o decir “mañana voy a ayunar”.

2. Se puede hacer intención en cada noche del mes de Ramadán para el día siguiente. Es mejor que se haga al principio del mes (la primera noche) con la intención de ayunar durante todo el mes.

3. El tiempo para hacer la intención de ayuno es desde el co- mienzo de la primera noche hasta la llamada a la oración del alba.

4. Alguien que se quede dormido antes de la primera luz de la aurora sin hacer intención de ayunar al día siguiente, si despierta antes del mediodía y hace intención de ayunar su ayuno es válido. Pero si despierta después del mediodía según precaución debe abstenerse de las cosas que invalidan el ayuno y luego debe hacer la compensación. Si trata de un ayuno opcional puede hacer intención de ayunar.

5. Sólo se deben especificar o definir las intenciones de los ayunos no correspondientes al mes de Ramadán, es decir de aque- llos que se realizan fuera de dicho mes, ya sea por pago, promesa, juramento, etc.

6. No se podrá ayunar meritoriamente si todavía se tienen ayu- nos por pagar. Pero si alguien fuese contratado por ayunar los ayu- nos de un difunto o tiene pago expiatoria (kaffarah), esa persona podrá realizar ayunos meritorios.

7. Si en el mes de Ramadán un niño se convierte en adulto antes de la llamada a la oración del alba debe ayunar, pero si ocurre esto después de la llamada a la oración del alba no es necesario que ayune ese día.

8. Si un incrédulo (no-musulmán) acepta el Islam debe ayunar a partir del día siguiente, pero sí se convierta antes o después del mediodía no es necesario ayunar este día ni tampoco recuperarlo.

9. Si en un día del mes de Ramadán un enfermo se cura antes del mediodía y no hizo nada que anulara el ayuno desde el alba, es necesario (debe) hacer intención de ayunar, pero si ocurre esto des- pués del mediodía no es necesario ayunar.

Formas de identificar el primer día de Ramadán 1. Si uno mismo ve la luna nueva.

2. Si un grupo de personas dignas de confianza reportan haber visto la luna nueva.

3. Si dos hombres justos reportan haber visto la luna nueva y sus descripciones no difieren.

4. Si han pasado treinta días del mes de Sha’ban. También el primer día del mes de Shaual (el día del desayuno) se establece con estas cosas.

5. Si la luna está muy alta o se pone tarde, ésta no es causa para identificar que la noche anterior era el primer día del mes.

6. Un reporte astronómico de la luna nueva no es una verifica- ción que debe ser obedecida acerca del primer día del mes de Ramadán o Shaual, etc. Sin embargo, si uno se siente seguro de que es correcto, debe seguir dicho reporte.

7. Si uno no está seguro de si es el último día de Sh’aban o el primero de Ramadán, no está obligado ayunar ese día.
a- Esprohibidoayunaresedíaconlaintencióndelprimerdía de Ramadán.

b - Si uno ayuna en este día con intención del ayuno opcional (preferible) o reposición (compensación) y más tarde des- cubre que era el primero de Ramadán, puede incluir ese ayuno como un día de ayuno normal de Ramadán.

c- Sidacuentaenelcursodejornadadequeeselprimerdía de Ramadán debe cambiar su intención por la de ayuno de Ramadán.

24.6.12

Acciones del mes de Sha'ban



Sha’bân es un mes noble y es el mes del Profeta (BP). Él ayunaba todo este mes uniendo este ayuno con el del mes de Ramadán. Solía decir: “Sha‘bân es mi mes y quien ayune un día de mi mes tendrá el Paraíso por recompensa”.
Los siguientes son los actos preferibles de este mes:
1. Decir setenta veces al día:
اَسْتَغْفِر اللهَ وَاَسْأَلُهُ التَّوْبَةَ
ASTAGFIRUL LÂHA UA AS’ALUHUT TAUBATA
Pido perdón a Dios y le ruego acepte mi arrepentimiento
2. Decir mil veces a lo largo del mes:
لا اِلـهَ إلاَّ اللهُ وَلا نَعْبُدُ إِلاّ اِيّاهُ مُخلِصينَ لَهُ الدّينَ وَلَوْ كَرِهَ الْمُشْرِكُونَ
LÂ ILÂHA IL·LAL LÂHU UA LÂ NA’BUDU IL·LA IÎÂHU MUJLISÎNA LAHUD DÎNA UA LAU KARIHAL MUSHRIKÛNA
No hay más divinidad que Dios, no adoramos sino fielmente a Él, Suya es la religión, aunque ello moleste a los asociadores.

3. Se debe tratar de dar limosna en este mes, aunque fuere con la mitad de un dátil. Esto, a fin de que el cuerpo de quien la dé sea Harâm (ilícito, vedado) al fuego infernal. Le fue preguntado al Imam As-Sâdiq (P) respecto al ayuno del mes de Raÿab y dijo: “¿No preguntáis sobre el ayuno del mes de Sha‘bân?”. Dijo el narrador: “¡Oh hijo del Mensajero de Dios! ¿Cuál es la recompensa de quien ayunó un día del mes de Sha‘bân?”. Dijo (P): “El Paraíso ¡por Dios!”. Dijo el narrador: “¿Qué es lo mejor que se puede realizar en este mes?”. Dijo (P): “Dar limosna y pedir perdón a Dios. En verdad que a quien haga caridad en este mes, Dios, Altísimo, le criará esa caridad así como vosotros criáis al camellito destetado, de manera que será devuelta en el Día del Juicio Final siendo como (la montaña de) Uhud”.
4. Es preferible ayunar los días lunes y jueves del mes de Sha’bân. A quien lo hiciere el Altísimo le concederá veinte deseos en este mundo y otros veinte en el otro.
Los actos especiales del mes:
Primer día: en este día es preferible ayunar. Este día es muy especial y la práctica del creyente en él tiene efectos especiales.
En este día el Príncipe de los Creyentes, el Imam ‘Alî (P) se encontró con un grupo de musulmanes que se hallaban en la mezquita discutiendo. El Imam (P) les saludó y ellos por respeto al Imam se levantaron y le pidieron que se uniera al debate. El Imam (P) les dijo: “¡Oh Gentes que habláis de temas que no os benefician. Sabed que Dios, Altísimo, tiene siervos que se callan por temor a Al·lah, siendo capaces de hablar. Cuando meditan en la Majestuosidad de Dios, se quebrantan sus lenguas, tiemblan sus corazones, se paralizan sus intelectos y quedan atónitos frente a la Grandeza, Majes­tuo­sidad y Esplendor de Allah...”
El Imam (P) continuó aconsejándoles y les relató un hecho que le ocurrió al ejército de los musulmanes en tiempos del Profeta (BP):
“Era una noche muy oscura y todos los musulmanes dormían, excepto cuatro soldados que se encontraban orando y recitando el Corán. De pronto, apareció el enemigo y emprendió el ataque. Estaban prácticamente al borde del fracaso —a raíz de la sorprendente embestida y de la inmensa oscuridad que los rodeaba— cuando de las bocas de los cuatro orantes emanó una luz que lo iluminó todo. Esto animó el espíritu de los creyentes y pronto lucharon denodadamente.
Más tarde le relataron al Enviado de Dios lo que les había ocurrido y él explicó: “Estas luces son el resultado de los actos de estos hermanos vuestros en el mes de Sha’ban”. Y una tras otra, el Profeta les contó las buenas obras hasta que dijo: “Cuando llega el primer día de Sha’bân, Satanás dispersa a su ejército hacia todos los puntos de la tierra para atraer hacia sí a algunos de los benevolentes siervos de Dios. Y Dios, el Altísimo, envía a sus ángeles hacia todos los puntos de la Tierra a fin de que protejan y guíen a sus siervos. Quienes Le escuchen serán bienaventurados y quienes no lo hagan se contarán entre los partidarios de Satanás. Por cierto que cuando el primer día de Sha’bân llega, Dios ordena abrir las puertas del paraíso y ordena al árbol de Tubâ (Felicidad) acercar sus ramas al mundo. En ese momento alguien exclama: “¡Oh, siervos de Dios! Éstas son las ramas del árbol de Tubâ, ¡aferraos a ellas para ser trasladados al paraíso!. Y estas otras son las ramas del Zaqqûm (árbol del Infierno de horrible aspecto, cuyo fruto es de desagradable sabor). ¡Alejáos de él! No vaya a ser que os aproxime al infierno. Juro por Quien me ha elegido como Profeta que quien realice una buena obra en este día es como si se hubiera aferrado a una de sus ramas, y quien realice una mala obra es como si se hubiera aferrado a las ramas del Zaqqûm.”
Entonces, prosiguió: “Toda persona que realice una oración preferible se habrá aferrado a las ramas de Tubâ. Quien ayune en este día, quien reconcilie a dos personas (cónyuges, familiares o amigos), entonces se habrá aferrado a las ramas de Tubâ. Quien perdone una deuda o parte de ella, devuelva un préstamo o alimente a un huérfano, se habrá aferrado a las ramas de Tubâ. Quien defienda a un creyente, recuerde frecuentemente a Dios y sea agradecido, quien visite a los enfermos, se estará aferrando a las ramas de Tubâ. Quien sea bondadoso con sus padres y les alegre, quien acompañe el cuerpo de una persona fallecida hasta su última morada, quien consuele a quien ha sufrido una desgracia, se habrá aferrado a las ramas del Tubâ. Y quien haya realizado toda clase de buenas obras se aferrará al árbol de Tubâ.”
“En cambio, quien realice una mala acción, se aferrará a las ramas del Zaqqûm. ¡Juro por Quien me ha elegido Su Profeta!, que quien no realice una oración obligatoria o la realice incorrectamente por negligencia, se aferrará a una de sus ramas. Quien se acerque a un pobre, sabiendo de su penuria y que, sabiendo que si no lo ayuda quedará desprotegido, aún así lo abandona, se habrá aferrado a una de las ramas del Zaqqûm. Quien no disculpa a quien le pida perdón, y prefiera la venganza, quien cause desavenencias en un matrimonio o familia, o entre dos amigos, se estará aferrando a las ramas del Zaqqûm. Aquél que tiene una deuda y la niega, quien ofenda a un creyente y apoye a otros para ofender a sus semejantes, quien cante canciones que inciten al pecado, quien cuente sus acciones injustas hacia los creyentes y se alegre de ello, también se habrá aferrado a las ramas del Zaqqûm. Quien no visite a su vecino enfermo por vanidad, quien trate injustamente al prójimo y lo menosprecie, quien desobedezca a sus padres y quien realice todo tipo de mala acción se aferrará a las ramas del Zaqqûm. ¡Y juro por Dios que quien se aferre a este árbol su morada será el Infierno!”

Luego miró al cielo y sonrió, luego miró al suelo y su rostro se ensombreció, y mirando a sus discípulos dijo: “Juro por Dios, que ha enviado a Muhammad, que he observado el árbol de Tubâ elevándose y trasladando a quienes se habían aferrado a él y he observado también cómo algunos se sostenían de una sola rama y otros de más de una, según sus obras. Ciertamente vi a Zaid Ibn Harizah sostenido de muchas ramas, por lo que sonreí. Luego, observé el Zaqqûm y ¡Juro por Dios que lo vi hendiéndose en lo más profundo de la tierra y llevaba consigo a quienes se habían aferrado a sus ramas, algunos a una sola y otros a más de una! Por cierto que he observado a algunos hipócritas aferrados a muchas de sus ramas, siendo llevados hacia lo más profundo del Infierno, por lo que me apené”.
El tercer día es un día bendito, en este día nació el Imam Husain (P), el tercer Imam, por lo que es preferible saludar al Imam.
La noche del 15 es una noche muy bendita. Según un dicho del Imam As-Sâdiq (P) es la más meritoria de las noches del año, luego de la Noche del Decreto.
Los favores y las bendiciones de Dios en esta noche para sus siervos, son numerosos. Es una noche en la cual Dios ha jurado por su Santísima Esencia, que no devolverá vacía la mano de quien le ruega en esta noche, excepto que en su pedido incluya un pecado.
Dios ha establecido esta noche para los musulmanes con el mismo rango que ha dispuesto la Noche del Decreto (Qadr) para el Profeta (BP). Entonces, ¡invocad a Dios y suplicadle en esta noche!
De entre las bendiciones de esta noche está el bendito nacimiento del Imam de la Época Al- Mahdi (P) -que Al·lah apresure su aparición.
Este nacimiento tuvo lugar en el año 255 de la Hégira en la ciudad de Samarra (Irak actual).
Es preferible realizar los siguientes actos:
1) El baño completo (gusl).La realización del mismo disminuye la carga de los pecados.
2) Permanecer despierto hasta el alba (Ihiiâ’) y adorar a Dios. Quien pasara en vigilia esta noche no morirá su corazón el día en que mueran los corazones (Día del Juicio Final).

3) Saludar al Imam Husain (P). Éste es el más meritorio de los actos en esta noche y en él está el perdón de los pecados. Quien desee que las almas de los 124.000 Profetas le estrechen la mano, que visite y salude al Imam (P) en esta noche.
De entre los saludos, el más simple es el subir a una terraza, mirar a la derecha y a la izquierda, luego mirar al cielo y decir:
اَلسَّلامُ عَلَيْكَ يا اَبا عَبْدِ اللهِ، السَّلامُ عَلَيْكَ وَرَحْمَةُ اللهِ وَبَرَكاتُهُ
AS-SALÂMU ‘ALAIKA IÂ ABÂ ‘ABDIL·LÂH AS-SALÂMU ‘ALAIKA UA RAHMATUL·LÂHI UA BARAKÂTUH
¡La Paz sea sobre ti, oh Abâ ‘Abdil·lah! ¡La Paz sea sobre ti, la Misericordia y la Bendición de Dios!
Toda persona, en cualquier lugar que se encuentre, si saluda al Imam (P) de esta forma recibirá la recompensa del Haÿÿ y ‘Umrah.
4) Entre otros actos es preferible realizar la súplica de Kumail.
El día 15 es el día del nacimiento de la “Prueba de Dios” en la Tierra, el Imam Al-Mahdî (P), el Imam de la Época, y es preferible saludarlo en cualquier lugar donde uno se encuentre y pedir a Dios su pronta aparición.
Es meritorio en este día, saludar al Imam en el sagrado sótano, en la ciudad de Samarra, donde fue visto por la gente por última vez.
Los actos del resto del mes:

Dijo el Imam Ar-Ridâ (P): “Quien ayune los tres últimos días de Sha‘bân y los una con el ayuno del mes de Ramadán, Dios le registrará ello como el ayuno de dos meses consecutivos”.
Dijo Abu Salt Al-Harawî: “Fui a ver al Imam Ar-Ridâ (P) el último viernes del mes de Sha‘bân y me dijo: “¡Oh Abu Salt! Por cierto que ha pasado la mayor parte del mes de Sha‘bân y éste es el último viernes del mismo; así pues, compensa en lo que resta lo que actuaste con negligencia de la parte que ya transcurrió. Debes ocuparte de lo que te concierne. Aumenta las súplicas, el pedido de perdón y la lectura del Sagrado Corán, y vuélvete a Dios arrepentido de tus pecados de manera que el mes de Ramadán llegue a ti encontrándote actuando sinceramente para Dios, Imponente y Majestuoso. Que no tengas algo que se te haya depositado en confianza y no lo hayas cumplimentado; que no haya en tu corazón rencor por un musulmán, que no hayas arrancado; ni pecado que hayas cometido que no hayas desarraigado. Teme a Dios y encomiéndate a Él tanto en tu intimidad como en tu comportamiento manifiesto: «Y quien se encomienda a Dios, Él le será suficiente. Por cierto que Dios ejecuta su asunto. Ciertamente que Dios ha dispuesto una medida para cada cosa». Y en lo que resta del mes di abundantemente:
اَللّـهُمَّ اِنْ لَمْ تَكُنْ غَفَرْتَ لَنا فيما مَضى مِنْ شَعْبانَ فَاغْفِرْ لَنا فيما بَقِيَ مِنْهُ
AL·LÂHUMMAIN LAM TAKUN GAFARTA LANÂ FÎ MÂ MADÂ MIN SHA’BÂN FAGFIR LANÂ FÎMÂ BAQIAMINHU.
¡Dios mío! Si no me has perdonado en lo que pasó del mes de Sha’bân, perdóname pues, en lo que resta del mes.
Que por cierto que Dios libera almas del Fuego en este mes por la sacralizad del mismo”.
El último día es preferible ayunar para recibir al bendito mes de Ramadán.
Extraído de Mafâtîh Al-Ÿinân
Luego miró al cielo y sonrió, luego miró al suelo y su rostro se ensombreció, y mirando a sus discípulos dijo: “Juro por Dios, que ha enviado a Muhammad, que he observado el árbol de Tubâ elevándose y trasladando a quienes se habían aferrado a él y he observado también cómo algunos se sostenían de una sola rama y otros de más de una, según sus obras. Ciertamente vi a Zaid Ibn Harizah sostenido de muchas ramas, por lo que sonreí. Luego, observé el Zaqqûm y ¡Juro por Dios que lo vi hendiéndose en lo más profundo de la tierra y llevaba consigo a quienes se habían aferrado a sus ramas, algunos a una sola y otros a más de una! Por cierto que he observado a algunos hipócritas aferrados a muchas de sus ramas, siendo llevados hacia lo más profundo del Infierno, por lo que me apené”.
El tercer día es un día bendito, en este día nació el Imam Husain (P), el tercer Imam, por lo que es preferible saludar al Imam.
La noche del 15 es una noche muy bendita. Según un dicho del Imam As-Sâdiq (P) es la más meritoria de las noches del año, luego de la Noche del Decreto.
Los favores y las bendiciones de Dios en esta noche para sus siervos, son numerosos. Es una noche en la cual Dios ha jurado por su Santísima Esencia, que no devolverá vacía la mano de quien le ruega en esta noche, excepto que en su pedido incluya un pecado.
Dios ha establecido esta noche para los musulmanes con el mismo rango que ha dispuesto la Noche del Decreto (Qadr) para el Profeta (BP). Entonces, ¡invocad a Dios y suplicadle en esta noche!
De entre las bendiciones de esta noche está el bendito nacimiento del Imam de la Época Al- Mahdi (P) -que Al·lah apresure su aparición.
Este nacimiento tuvo lugar en el año 255 de la Hégira en la ciudad de Samarra (Irak actual).
Es preferible realizar los siguientes actos:
1) El baño completo (gusl).La realización del mismo disminuye la carga de los pecados.
2) Permanecer despierto hasta el alba (Ihiiâ’) y adorar a Dios. Quien pasara en vigilia esta noche no morirá su corazón el día en que mueran los corazones (Día del Juicio Final).

23.6.12

breve biografia del Imam Husein (as)


¡Felicidades a toda la comunidad musulmana por una nueva conmemoración del natalicio del Imam Husein (as)!!!!!

Nombre: al-Hussain
Título: El Señor de los Mártires (Saiid Ash–Shahada)
Nació: El 3 del mes Sagrado de Sha’ban, del año 4 d.H..
Su padre: ‘Ali Ibn Abi Talib (P).
Su madre: Fátima Az–Zahra (P)
Murió: El día 10 del mes de Muharram, del año 61 d.H. (680 d.C).
Su Nacimiento
Al-Hussain Ibn `Ali, la paz sea con él fue el segundo valiente hijo de `Ali Ibn Abi Talib (P) y Fátima Zahra’ (P). Cuando dieron la noticia del nacimiento del pequeño al Mensajero de Dios, éste se dirigió a casa de su querida hija y pidió a Asma’ que le trajera al recién nacido. Asma’ envolvió al infante en un lienzo blanco y lo puso en los brazos de su abuelo, el Mensajero del Islam (BP), quien sin demora, pronunció el Adhan en el oído derecho de su amado nieto y el Iqamah en el oído izquierdo.
Fue en uno de los primeros siete días después de su nacimiento, que Gabriel –el honesto mensajero de Dios– se apareció y dijo a Muhammad (BP):
“Saludos de Dios para ti ¡oh, Mensajero del Islam! Llama a este pequeño como fue llamado el hijo de Aarón ‘Shubair’ o sea al-Hussain, ya que `Ali para ti es como Aarón fue para Moisés, con la única diferencia de que tú eres el último Profeta”.
Y así fue como el nombre de al-Hussain fue elegido para el segundo hijo de Fátimah Zahra’ (P). El séptimo día de su llegada al mundo, su madre Zahra’ (P) sacrificó un cordero para cumplir con el aqiqah –ofrecimiento (costumbre recomendada en muchas narraciones islámicas para la salud del infante); después cortó el cabello de al-Hussain, lo pesó y la misma cantidad en plata la entregó como sadaqah –limosna.

Al-Hussain en Compañía del Mensajero de Dios (Bpd)
Desde el día del nacimiento de al-Hussain Ibn `Ali (P), que tuvo lugar el cuarto año de la Hégira, hasta día en que murió su amado abuelo, el Mensajero del Islam (BP), aproximadamente seis años y algunos meses después, los musulmanes, a través del afecto y amor que expresaba el Profeta (BP) por al-Hussain (P), descubrieron la eminencia y grandeza de este tercer Imam.
Salmán el Farsi cuenta: “Ví un día que el Mensajero de Dios (BP) sentó a Husein en su regazo y mientras lo besaba decía: –Tú eres un eminente, hijo de un eminente y padre de los eminentes; tú eres un Imam, hijo de un Imam y padre de Imames; tú eres la prueba de Dios, hijo de la evidencia de Dios y padre de todas las evidencias del Todopoderoso que son nueve y la última de ellas, después de un período de estar ausente, se rebelará y terminará con la tiranía en el mundo –refiriéndose a Imam Mahdi (P)
Uns Ibn Malik narra: “Cierto día preguntaron al Mensajero de Dios (BP) por quién de su familia sentía más afecto, a lo cual respondió: –Por al-Hasan y al-Hussain.”
En reiteradas ocasiones tomó a sus dos nietos en su regazo, besándolos y apretándolos fuertemente contra su pecho.
Abu Hurairah, que fue uno de los mercenarios y seguidores de Mu’awiyah, y enemigo de la familia de los purificados Imames declaró: “Vi al Mensajero de Dios (BP) que sentaba a al-Hasan y al-Hussain sobre sus hombros mientras se me acercaba, entonces me dijo: Quién ame a éstos –refiriéndose a al-Hasan y al-Hussain– es como si me hubiese amado a mí, y quién sea su enemigo es como si se hubiese enemistado conmigo”.
La frase más eminente, pronunciada por el Enviado de Dios (BP), que demuestra la relación espiritual y trascendente entre el Profeta (BP) y al-Hussain (P) fue esta:
“al-Hussain es parte mía y yo soy parte de al-Hussain”.

Al-Hussain (P) en Compañía de su Padre (P), el Príncipe de los Creyentes
Los primeros seis años de su infancia los pasó junto a su honorable abuelo y después del fallecimiento del Profeta (BP) vivió treinta años junto a su padre. Padre ejemplar, que no gobernó excepto con justicia, que no vivió excepto con pureza y devoción, que no vio, no deseó ni encontró a nadie excepto a Dios. Hombre al cual molestaron constantemente durante su magisterio, tal y como cuando le negaron su derecho al califato, época en la cual Imam al-Hussain (P) obedecía las ordenes de su padre. Durante los años que Imam `Ali (P) ocupó el califato, al-Hussain (P), al igual que su hermano al-Hasan (P), se preocupaba por lograr los objetivos del Islam, participando también en las guerras de Yamal, Siffin y Nahravan.
Fue así como al-Husain Ibn `Ali (P) apoyaba a su padre, el Emir de los Creyentes, y a la religión de Dios; y en repetidas ocasiones protestó públicamente por la usurpación del califato.
Un día, durante el gobierno de `Umar, Imam Husein (P) entró en la mezquita mientras que el segundo califa se encontraba dando un sermón sobre el púlpito que había pertenecido al Mensajero de Dios (BP), entonces este honorable exclamó: “¡Baja del púlpito de mi padre…!

Al-Hussain (P) al Lado de su Hermano, el Segundo Imam (P)
Después del martirio de `Ali (P), por orden del Enviado de Dios y según el testamento del Emir de los Creyentes, `Ali Ibn Abi Talib (P), le fue transmitido el imamato y liderazgo de los musulmanes a su hijo mayor Hasan Ibn `Ali (P), siendo obligatorio y necesario para todos los musulmanes escuchar y obedecer las órdenes y mandatos de Imam Hasan (P). Imam Husain (P), que había sido educado por el Mensajero del Islam (BP) y por Imam `Ali (P), seguía el mismo camino que su hermano.
Cuando, por los intereses del Islam, la sociedad musulmana y por orden de Dios, Alabado sea, Imam Hasan (P) se vio obligado a pactar con Mu’awiyah y soportar todo tipo de inconveniencias; al-Hussain (P) sin rebelarse sufrió al igual que su hermano, ya que sabía que ese acuerdo se había realizado por el bien del Islam y de los musulmanes. Incluso un día que Mu’awiyah se encontraba frente a estos dos imames, comenzó a insultar a Imam Hasan (P) y a su valiente padre, entonces al-Hussain (P) se levantó para defenderlos, acallar las palabras que salían de la boca de Mu’awiyah y darle su merecido, pero Imam Hasan (P) le pidió que se calmara y guardara silencio. Husain (P) aceptó y regresó a su lugar; entonces él mismo–Imam Hasan (P)– con una declaración elocuente y rotunda hizo callar a Mu’awiyah.

Imam al-Hussain (P) Durante el Califato de Mu'awiyah
Después del fallecimiento del Imam Hasan (P), según lo dictado por el Mensajero de Dios (BP), por `Ali Ibn Abi Talib (P) y lo especificado en el testamento de Imam Hasan Ibn `Ali (P), el imamato y liderazgo de los musulmanes pasó a manos de Imam Husein (P) convirtiéndose en el representante de Dios para dirigir a la sociedad.
Imam al-Hussain (P) fue Imam por un período de diez años. Todos ellos, excepto los últimos 6 meses, coincidieron con el califato de Mu’awiyah. Imam al-Hussain (P) vivió bajo las más difíciles condiciones, sufriendo opresión y persecución. Esto fue debido al hecho de que: Primero de todo, las leyes y regulaciones religiosas habían perdido mucho de su peso y crédito, y los edictos de los gobernantes Omeyas habían ganado total autoridad y poder. Segundo, Mu’awiyah y sus ayudantes usaron todos los medios posibles para apartar a los miembros de la Casa del Profeta y los seguidores shiítas y hacer que se olvidaran los nombres de ‘Alí (P) y su familia. Y sobre todo, Mu’awiyah deseó fortalecer las bases del califato de su hijo Yazid quien, debido a carecer de principios y escrúpulos, era rechazado por gran cantidad de musulmanes. Por ello, para sofocar toda oposición, Mu’awiyah tomó nuevas y más severas medidas.
Imam al-Hussain (P) veía como Mu’awiyah, respaldándose en el poder del gobierno islámico, que en forma ilegítima había obtenido, pretendía destruir los cimientos de la sociedad islámica y las leyes de Dios. Este Imam (P) sufría al ver el gobierno ficticio y destructivo que había creado Mu’awiyah, pero se encontraba imposibilitado para derrocarlo y tomar el poder en sus manos, hallándose en una situación similar a la que había soportado su hermano Hasan (P).
Imam al-Hussain (P) sabía perfectamente que si hacía pública su oposición y provocaba un cambio en la situación reinante, antes de que pudiese actuar lo matarían; por consiguiente, se vio obligado a callar y esperar, ya que con su muerte no se obtendría nada.
Mientras Mu’awiyah estuvo en vida, Imam al-Hussain (P), al igual que su hermano, se abstuvo de izar la bandera de la oposición, con la única diferencia de que a veces criticaba la situación, así como la forma de actuar y pensar de Mu’awiyah.
Cuando Mu’awiyah obligaba a la gente a realizar el juramento de fidelidad a su hijo Yazid, al-Hussain (P), por medio de sermones y cartas contundentes mostró su descontento, rechazando a Yazid como sucesor al califato.
Jurar fidelidad era una antigua tradición árabe que fue trasladada a asuntos importantes tales como el gobierno y el reinado. Aquellos que eran gobernados, y especialmente los más famosos entre ellos, debían darle la mano a su rey o príncipe en señal de acatamiento, fidelidad y obediencia, y de este modo mostrar su apoyo a sus actos. El disentir después de jurar fidelidad era considerado una desgracia y un deshonor para la persona, igual que romper un acuerdo después de haberlo firmado oficialmente era considerado un crimen. Siguiendo el ejemplo del Sagrado Profeta (BP), la gente creía que tal juramento cuando se daba libremente, y no a la fuerza, implicaba autoridad y peso.
Mu’awiyah pidió a los notables de entre su gente que dieran su fidelidad a Yazid, pero no le impuso esta obligación al Imam al-Hussain (P). El le dijo de forma especial a Yazid en sus últimos deseos, que si al-Hussain (P) rehusaba prestar juramento de fidelidad, él debía pasarlo por alto y no darle importancia, pues había entendido perfectamente las consecuencias desastrosas que podría tener el asunto si se presionaba. Por ello Mu’awiyah no insistió en que el Imam realizara el juramento a Yazid, postura que continuó así hasta la muerte de Mu’awiyah.
Por fuerza y necesidad Imam al-Hussain (P) tuvo que soportar estos días y tolerar toda clase de agonías y aflicciones mentales y espirituales de Mu’awiyah y sus agentes, hasta que a mediados del año 60 d.H. Mu’awiyah murió y su hijo Yazid ocupó su lugar.

Imam al-Hussain (P) Durante el Califato de Yazid

Después del fallecimiento de Mu’awiyah, su hijo Yazid tomó la guía del gobierno islámico en sus manos llamándose a si mismo Emir de los Creyentes; quién, para estabilizar su ilegal y opresivo gobierno, decidió enviar mensajes a los célebres y personalidades musulmanes, invitándoles a que realizasen el juramento de fidelidad –bai’at– con él; para lo cual escribió una carta al gobernador de Medina en la que le ordenaba: “Haz que al-Hussain me preste el juramento, si se opone ¡mátalo!” El gobernador puso a Imam Husein (P) al tanto de lo ordenado por Yazid y poco después recibió la contestación del Imam (P) que decía:
“Pertenecemos a Dios y regresaremos a Él”. Cuando alguien como Yazid (alcohólico, jugador, sin creencias y corrupto, que no se preocupa ni siquiera por la apariencia externa del Islam), gobierna al pueblo musulmán, tendremos que hacer sonar el toque de muerte para el Islam (ya que un dirigente como éste, utilizando la fuerza del Islam y bajo el nombre del Islam, terminará con el Islam)”.
Imam al-Hussain (P) sabía que si permanecía en Medina sin reconocer al gobierno de Yazid, lo matarían; por ello, para obedecer lo ordenado por Dios, una noche, aprovechando la oscuridad, salió de esta ciudad rumbo a La Meca. La noticia del arribo de al-Hussain (P) a La Meca y su negativa a prestar juramento a Yazid, se expandió rápidamente, llegando ésta a los oídos de la gente de Kufah. Los kufis, sin demora, invitaron a al-Hussain (P), que en esos momentos se encontraba en La Meca, que viniese a esa ciudad y los gobernara. El Imam (P) envió a su primo Muslim Ibn `Aqil para que estudiase de cerca la reacción de los kufis y lo pusiese al tanto de la situación.
Cuando Muslim llegó a Kufah, se encontró con una inesperada y calurosa bienvenida. Miles de gentes hicieron el juramento de lealtad con el representante del Imam (P), entonces, Muslim escribió a Imam al-Hussain (P) que consideraba necesario que inmediatamente partiese hacia allá.
No obstante el Imam (P) conocía perfectamente a los habitantes de Kufah. Desde la época del gobierno de su padre y de su hermano sabía de su infidelidad y alevosía. Sabía que no debía confiar en el juramento que éstos habían hecho y en lo que habían prometido a Muslim, pero para completar su misión y cumplir con lo ordenado por Dios, Loado sea, decidió dirigirse hacia la ciudad de Kufah.
A pesar de que hasta el octavo día de Dhul–Hiyyah, día en que toda la gente que se encuentra en La Meca se prepara para dirigirse hacia la región de Mina y todo aquél que se encuentra en camino se apresura para llegar a La Meca, Imam al-Hussain (P) permaneció en esta santa ciudad. Cuando el Imam se enteró de que algunos seguidores de Yazid habían entrado en La Meca como peregrinos, con la misión de matarle durante los ritos de la peregrinación, con las armas que escondían bajo sus ropas, acortó los ritos de la peregrinación y en un día como éste, acompañado de su familia y seguidores, decidió partir en dirección a Irak, cumpliendo así con su deber y al mismo tiempo con este movimiento hizo saber a todos los musulmanes del mundo, que el hijo del último Profeta (BP), no sólo no reconocía al gobierno de Yazid y le rehusaba realizar el juramento de fidelidad, sino que se rebelaba en contra del corrupto hijo de Mu’awiyah. El Imam (P) puso de pie en medio de la multitud y en un corto discurso, anunció su marcha a Irak. En su discurso también declaró que podría ser martirizado, llamó a los musulmanes a ayudarle en la conquista de los objetivos que tenía en mente y a ofrecer sus vidas en el camino de Dios.
El Imam al-Hussain (P) estaba decidido a no dar juramento de fidelidad a Yazid y era plenamente consciente que podía ser matado. El era consciente de que su muerte era inevitable, dando el terrible poder militar de los Omeyas, apoyados como estaban en la corrupción de ciertos sectores, el declinar espiritual y la carencia de verdadero deseo entre la gente, especialmente en Iraq. Algunos de los prominentes hombres de La Meca salieron al paso de Imam Husein (P) y le previnieron del peligro que conllevaba la acción que estaba iniciando. Pero él les contestó que se negaba a dar juramento de fidelidad y aprobar un gobierno de injusticia y tiranía. Añadió que sabía que podía ser asesinado donde quiera que regresara o fuera. Y que abandonaba La Meca para proteger el respeto debido a la Casa de Dios y no permitir que este respecto fuera destruido, dejando que su sangre fuera derramada en ella.
Yazid, que se había enterado de la llegada de Muslim a Kufah y del juramento de lealtad que la gente de esta ciudad había hecho al Imam (P), envió a Ibn Ziyad (que era uno de los más corruptos seguidores de Yazid y uno de los más sucios partidarios del gobierno Omeya, a la ciudad de Kufah.
Ibn Ziyad, utilizando la poca fe, la hipocresía y el miedo de la gente de Kufah, con intimidaciones y amenazas los apartó de Muslim. Este fiel compañero de Husein (P) se enfrentó valientemente contra los agentes de Ibn Ziyad y finalmente fue martirizado como un valeroso guerrero (las bendiciones de Dios sean para él). Entonces –Ibn Ziyad–, incitó a la gente hipócrita y traicionera, así como a los incrédulos de Kufah, contra Imam al-Hussain (P), llegando al punto que aquéllos mismos que habían invitado al Imam (P) vistieran sus armas y esperaran la llegada de Husein Ibn `Ali (P) para matarlo.
Desde la noche en que el Imam (P) salió de Medina y mientras estuvo en La Meca, y durante el tiempo que empleó en trasladarse de La Meca hacia Karbala, hasta el momento en que fue martirizado, a veces insinuaba y otras abiertamente decía: “El motivo de este movimiento es para denunciar al gobierno de Yazid que se manifiesta en contra del Islam y para ordenar el bien –Amri bil Ma’ruf– y rechazar el mal –Nahi az Munkar–, y terminar con la opresión, la crueldad y la injusticia. Mi propósito es proteger el Sagrado Corán y revivir la religión de Muhammad (BP)”.
Esta era la tarea que Dios le había encargado y la cumpliría incluso si fuese necesario ofrecer su sangre, la de sus compañeros y la de sus hijos y familiares.
El Mensajero de Dios (BP), así como Emir de los Creyentes `Ali Ibn Abi Talib (P) y Hasan Ibn `Ali (P), anteriores guías del Islam, habían predicho en repetidas ocasiones el martirio de Imam al-Hussain (P); inclusive el día de su nacimiento, el Profeta (BP) habló de como sería martirizado, hasta él mismo, por el conocimiento (de lo oculto) que poseía como Imam, sabía que al final de ese viaje le esperaba el martirio. Sin embargo, él fue aquél quien al infortunio y a la calamidad los consideraba una generosidad de Dios, y al martirio la felicidad.
La noticia del martirio de al-Hussain en Karbala era tan conocida entre los musulmanes, que todos se mostraban temerosos por lo que sucedería al final de este viaje. Así fue como la emigración realizada por al-Hussain (P), con todos los infortunios y calamidades que tuvo que soportar, corroboró las opiniones generales acerca de su martirio. En el camino hacia Karbala dijo: “Aquél que esté listo para ofrecer su vida por el mismo motivo que yo ofrezco la mía, y esté preparado para encontrarse con su Señor, ¡que me acompañe!”.
Fue por eso que algunos de sus seguidores trataron de disuadirlo, pues ignoraban que el hijo de `Ali Ibn Abi Talib (P), el Imam (P) y sucesor del Profeta (BP), conocía perfectamente su deber y nunca desobedecería aquello que Dios le había encomendado.
Imam al-Hussain (P) a pesar de las muchas opiniones y presiones que le rodeaban, continuó su camino sin dudar en ningún momento respecto a la decisión que había tomado.
La partida del Imam no fue un acto apresurado y sin meditación. Un Imam Infalible no actúa de manera despreocupada e incauta. Por el contrario, el Imam sabia perfectamente cual era su destino y no estaba dispuesto a rechazarlo. Unas de las muestras de su conocimiento con  respecto a la situación, es el hecho de haber dejado antes de marcharse a La Meca un escrito a Umm Salama, una de las esposas del Profeta (BP), especificando que el Imamato después de su muerte le correspondía a su hijo ‘Ali Zain ul ‘Abidin (P).

16.6.12

ACCIONES PARA LA NOCHE Y EL DÍA DEL EID-MAB´AZ.



La noche de hoy es la noche del día 27 de Rajab, la cual se conmemora el Mab´az, noche de la primera revelación, en la que el Profeta Muhammad (BPD) fue elegido para la profecía, siendo esta noche una de las noches más benditas del año.

Contamos con una tradición (hadiz) del Imam Al Yawad (P) que dice: "Ciertamente que en Rajab hay una noche que es más valiosa que todo aquello que el sol alcanza a iluminar, esa es la noche del veintisiete de Rajab (Rayab se pronuncia), en cuyo día, Muhammad (BPD) fue elegido como Profeta. Y quien adora a Dios en esta noche e hiciera las oraciones específicas tendrá la recompensa de sesenta años de adoración."

Esta noche es preferible también hacer el gusul o baño completo y saludar al Príncipe de los Creyentes el Imam Ali (P), visitar su santuario (o hacer Ziarat Imam Ali -P-) siendo esto el acto más meritorio para esta noche.

Milagros en esta noche.

Abû ´Abdullah Muhammad Ibn Batûtah, un famoso viajero del siglo XIV y sabio musulmán de la escuela Sunnah, describe en su libro Rihlah (Viaje) su viaje desde la Mecca a Nayaf-ul Ashraf (en Irak actual) y su visita al Santuario del Imam Ali (P). Luego de decir que todos los habitantes de esta ciudad son seguidores de Ahlul Bait (La casa Profética) relata lo siguiente:

"Se han observado grandes milagros en este bendito santuario. De entre ellos, son conocidos los que suceden en la noche del Mab´az que coincide con el 27 de Rajab. Esa noche es denominada por ellos como Lailat-ul Mahia´ (la noche de la pernoctación y vigilia). En esta noche se acercan de todos los países limítrofes, incluso Persia y Bizancio, un gran número de personas paralíticas y otros enfermos y permanecen todos en el interior del santuario cercano a la tumba del Imam, esperando su curación.

La gente que los acompaña permanece despierta hasta el alba rezando, suplicando, recitando el Corán y algunos otros simplemente miran y esperan. Al pasar la mitad o dos tercios de la noche, todos estos enfermos se levantan sanos y curados y todos juntos dicen.

La illaha ila llah muhammadun rasulul lah ´aliun ualîul-lah.

No hay más divinidad que Dios, Muhammad es el Mensajero de Dios y Ali es el Wali de Dios.

Y agrega que estos milagros son muy conocidos por todos allí.

Nos dice que vio tres personas paralíticas en el hospedaje del Santuario del Imam, uno era de Bizancio, otro de Isfahán (Irán) y otro del Jorasán (Mashad Iraní de hoy día) a quienes les preguntó: "¿Cómo fue que ustedes no recibieron la curación?"

Le respondieron que habían llegado tarde y que iban a permanecer allí hasta el próximo 27 de Rajab, para recibir la curación.

Luego agrega el Sheij ´Abbâs Al Qummî, recopilador del Mafâtih Al Ÿinân (Las llaves del paraíso): "No seas que dudes de la veracidad de lo mencionado ya que los milagros de este santuario son tan numerosos que no pueden ser objeto de duda".

El día Veintisiete es el día del Mab´az, una de las festividades más importantes de los musulmanes. Es el día en que el Enviado de Dios (P) es elegido por Dios como su último mensajero y profeta y recibió por primera vez la revelación transmitida por el Ángel Gabriel.

Los siguientes actos son preferibles para éste día:

1. Realizar el Baño completo.
2. El Ayuno.

Es uno de los cuatro días más meritorios del año para ayunar. Su ayuno equivale al ayuno de setenta años.

3. Decir muchos salawats (Saludo al Profeta -BPD- y a su descendencia purificada).
4. El acto más meritorio de este día es saludar al Enviado de Dios (BPD) y al Príncipe de los Creyentes, el Imam Ali (P).
5. Dijo el Sheij At Tûsi en su Al-Misbâh: Narró Abân ibn As-Salt: "El Imam Al Ÿawâd (P) ayunó cuando se encontraba en Bagdad, el día 15 de Rajab y el día 27 y ayunó toda la gente de su casa y los que se encontraban con el y nos ordenó que rezáramos la oración que consta de doce ciclos, en cada un de los cuales se lee la Sura Al Fátiha y una sura. Cuando se terminan los rezos (6 de dos ciclos) se leen cuantro veces la Sura Al Fátiha (1), cuatro veces la Sura Al Ikhlas (112), cuatro veces la Sura Al Falaq (113) y An Nas (114) y luego se dice cuatro veces:

La illaha ilallahu wal lahu akbar, wa subhanallahi wal hamdulillah, wa la haula wa la quwata illa billahi ´aliil ´adzim.

No hay divinidad más que Dios y Dios es el más Grande, Glorificado Sea Dios y Alabado Sea Dios y no hay poder ni fuerza si no en Dios, el Elevado, el Majestuoso.

Y se dice cuatro veces:

Allah Allahu rabbi lâ ushriku bihi shai´a.

Dios, Dios en mi Señor, No asocio nada a Él.

Y cuatro veces:

La ushriku bi rabbi ahada.

No Asocio a nadie a mi Señor.